León XIV preside su primera Pascua bajo la tensión bélica regional

En una jornada marcada por la solemnidad y el impacto de los conflictos bélicos en Medio Oriente, el papa León XIV encabeza su primer Domingo de Pascua como el máximo representante de la Iglesia católica. El sumo pontífice, quien es de origen estadounidense y se ha caracterizado por un firme discurso pacifista, lidera la liturgia central en la Plaza de San Pedro. La ceremonia inició a las 10:30 hora local (08:30 GMT) ante una multitud de creyentes que se congregaron en el corazón del Vaticano.

Tras concluir la misa, el guía espiritual de los 1.400 millones de católicos a nivel global procederá a impartir la bendición habitual, un acto que este año adquiere una relevancia particular debido a la coyuntura geopolítica. Esta celebración litúrgica también evoca la memoria del fallecido papa Francisco, cuya última aparición ante el público ocurrió precisamente durante el Domingo de Pascua del año pasado, poco tiempo antes de su deceso.

Llamado a la unidad y diplomacia internacional

Durante la celebración de la Vigilia Pascual, León XIV hizo un exhorto vehemente para la construcción de

“un nuevo mundo de paz y unidad”

, al tiempo que denunció las fracturas sociales generadas por “la guerra, la injusticia y el aislamiento de los pueblos y las naciones”. El pontífice ha sido persistente en sus solicitudes de cese al fuego en Medio Oriente. Incluso, en el transcurso de esta semana, solicitó de manera directa al mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, que gestione una ruta de resolución para las hostilidades.

En la ciudad de Jerusalén, el panorama de la Pascua se ha visto alterado drásticamente por las operaciones militares. El Santo Sepulcro, considerado el epicentro de la fe cristiana, ha tenido que cerrar sus puertas al público, una medida sin precedentes según reportes de habitantes de la zona.

El papa León XIV sostiene el Libro de los Evangelios mientras preside la Vigilia Pascual en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el 4 de abril de 2026 (REUTERS/Guglielmo Mangiapane)

Jack Straw, residente de la Ciudad Vieja, describió la situación con desolación:

“Es la primera vez en mi vida que experimento un cierre total del Santo Sepulcro”

. Straw añadió que ver el recinto vacío es sumamente triste, ya que

“es el símbolo del acontecimiento más importante de la historia del cristianismo”

.

Debido a la situación de seguridad derivada de las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, las fuerzas policiales israelíes han impuesto restricciones estrictas a las reuniones de carácter religioso. Por este motivo, los ritos en el Santo Sepulcro se llevan a cabo en ausencia de fieles, dentro de un clima de absoluto silencio que solo se ve perturbado por los ruidos lejanos del conflicto armado.

La crisis en Tierra Santa y el Líbano

El patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, manifestó su pesar durante la homilía de la Vigilia al señalar que “las puertas siguen cerradas”. Se dio a conocer que la semana previa, las autoridades policiales le restringieron la posibilidad de oficiar misa en el templo, provocando una ola de rechazo internacional.

“El silencio es casi absoluto, roto quizás por el sonido lejano de lo que la guerra sigue sembrando en esta tierra santa y desgarrada”

, afirmó el cardenal a través de un comunicado oficial.

Por otro lado, en el sur del Líbano, los grupos cristianos enfrentan una realidad crítica, encontrándose en medio de los ataques entre las fuerzas israelíes y la organización Hezbollah. En la localidad fronteriza de Debel, los pobladores intentan conmemorar la festividad rodeados por el estruendo de las explosiones y con serias dificultades para recibir asistencia humanitaria. Joseph Attieh describió vía telefónica que

“la situación es trágica”

.

Las ceremonias en el Santo Sepulcro se celebran sin fieles, en un ambiente de silencio solo interrumpido por los ecos lejanos del conflicto (Europa Press)

Attieh relató que la población local se encuentra sumida en el terror y que

“el sonido de los bombardeos y los disparos no ha cesado ni un instante desde anoche. No hemos podido dormir”

. Sin embargo, el habitante subrayó la resiliencia de su pueblo al declarar:

“Confiamos en Dios, este es el único rayo de esperanza al que no renunciaremos”

.

La Pascua de este año, que tradicionalmente representa un periodo de renovación y optimismo, está supeditada al rigor de la violencia en el Medio Oriente. Mientras los lugares sagrados lucen desolados y las comunidades cristianas lidian con el peligro constante, el papa León XIV mantiene su enfoque en la exigencia de paz y fraternidad entre los pueblos.

Personas se congregan frente al Coliseo para participar en la procesión del Vía Crucis, presidida por el Papa León XIV, durante las celebraciones del Viernes Santo en Roma, Italia, el 3 de abril de 2026 (REUTERS/Vincenzo Livieri)

Cabe destacar que la Basílica de San Pedro fue el escenario de la primera Vigilia Pascual liderada por León XIV tras su nombramiento papal. En un acto solemne que recuperó antiguos ritos eclesiásticos, el pontífice encabezó la ceremonia del Sábado Santo, donde bautizó a diez adultos provenientes de diversas naciones, siguiendo una tradición milenaria de la Iglesia.

Dicho evento comenzó a las 21:00 hora local en el atrio basilical. León XIV realizó la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual, cumpliendo rigurosamente con la liturgia vaticana. El papa procedió a grabar en la cera una cruz, las letras alfa y omega, así como los dígitos del año vigente, utilizando el punzón ritual conforme a la tradición.

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