Crisis eléctrica Ecuador: Mazar tiene agua para 30 días y Colombia con energía

La situación del embalse Mazar, que es parte del complejo hidroeléctrico Paute Integral, vuelve a encender alertas en el sistema eléctrico ecuatoriano. Si la escasez de agua se mantiene a causa de un estiaje prolongado -como ocurrió ya en abril de 2024- y la operación de Mazar continúa al ritmo actual sus reservas alcanzarían para sostener la generación solo hasta finales de abril, advierte Ricardo Buitrón, consultor energético.

“La reserva energética de Mazar duraría alrededor de 30 días más, es decir abril, si no se recuperan las precipitaciones”, advirtió.

El embalse Mazar es clave para Ecuador porque alimenta al complejo hidroeléctrico Paute Integral, conformado por Mazar 170 megavatios (MW), Molino (1.100 MW) y Sopladora (487MW), que suman un total de 1.757 MW y cubren alrededor del 40 % de la demanda nacional.

Buitrón explica que el país enfrenta un estiaje que se intensificó en marzo, con una reducción significativa de los caudales tanto en el complejo Paute Integral como en la central Coca Codo Sinclair, que puede aportar hasta 1.500 MW.

La situación del embalse Mazar y de Coca Codo Sinclair

En el caso de Mazar, los ingresos de agua han llegado incluso a niveles mínimos similares al estiaje de abril de 2024. Entonces, hubo apagones de hasta ocho horas.

En marzo de 2026, por ejemplo, el caudal que alimenta esta presa alcanzó un máximo de 231,12 metros cúbicos por segundo (m3/s ) el día 12. Sin embargo, el 31 bajó a 8,98 m3/s y este 2 de abril de 2026 hasta las 17:00 estaba en 11,6 m3/s, de acuerdo con datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) Sur. “Son valores mínimos históricos de los 60 años de registros que tiene el país sobre el río Paute”, precisa el consultor energético.

Mientras tanto, en Coca Codo Sinclair el caudal cayó a alrededor 110 m³/s, cuando para su operación plena se requiere entre 280 y 320 m³/s.

Por la falta de agua, esta planta debe operar a una menor capacidad. Hasta las 16:00 de este 2 de abril aportó en promedio 650 MW, que representa el 43 % de su potencia total, según la Producción en Tiempo Real del Operador Nacional de Electricidad (Cenace).

Paute, en cambio, aportó 859,75 MW hasta las 16:00.

En cuando al aporte a la producción hidroeléctrica, el Cenace detalla que:

  • Coca Codo Sinclair representa un 28 %
  • Y Paute un 37 %

Mazar aporta principalmente a la generación hidroeléctrica

Estas cifras del Cenace evidencian que Mazar está operativo para compensar la menor generación hidroeléctrica por el estiaje en la vertiente oriental. Por está razón, desde mediados de marzo pasado la cota ha descendido de forma sostenida. Hasta las 17:00 de este 2 de abril bajó 14,29 metros. Es decir, estaba a 2.139 msnm cuando su punto máximo es 2.153 msnm.

En función de las cifras oficiales, Buitrón refiere que ya se ha utilizado alrededor del 30 % del volumen útil del embalse, que es de 300 millones de metros cúbicos. “Nos queda el 70 % del volumen almacenado”.

Este descenso responde a la necesidad de cubrir la demanda eléctrica en Ecuador ante una limitada generación térmica, suspensión de la venta de energía de Colombia (450 megavatios) y la falta de nuevos proyectos de generación propios. Por estas condiciones incluso el 17 de marzo, el Cenace dispuso que las empresas distribuidoras que coordinen con el sector privado el encendido de sus generadores para descargar la presión sobre el sistema eléctrico nacional.

Según informó semanas atrás el Ministerio de Ambiente y Energía, la generación del sector privado representa 470 MW. Mientras tanto, la demanda promedio de energía en el país superó los 4.200 MW en marzo.

¿Qué pasa si el estiaje se prolonga en Ecuador?

En este escenario, el consultor enfatiza que si el estiaje se prolonga y no se recuperan los caudalesel país enfrentaría un escenario crítico si el embalse de Mazar reduce aún más sus reservas.

Ante esta realidad, la única alternativa para evitar una crisis en el suministro eléctrico es que en abril se registren lluvias frecuentes para que las hidroeléctricas vuelvan a contar con agua para generar energía.

Otra opción es que Ecuador y Colombia zanjen sus diferencias derivadas de la aplicación de la tasa de seguridad impuesta por el presidente Daniel Noboa a partir del 1 de febrero de 2026 y que el país vecino reanude las ventas de electricidad, suspendidas desde el 22 de enero de 2026 en respuesta a la tasa de seguridad a las importaciones colombianas.

Colombia -a diferencia de Ecuador- cuenta actualmente con la disponibilidad de electricidad para exportar, refiere Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg).

Colombia dispuesta a retomar la venta de electricidad a Ecuador

En Ecuador, en cambio, “dependemos de la lluvia y de la energía que nos pudiese vender Colombia, porque el gobierno no ha incorporado nuevos proyectos”, recalca Buitrón.

Castañeda señala que Colombia mantiene la disposición técnica de retomar la venta de energía a Ecuador, suspendida desde enero por tensiones comerciales. Aunque precisa que la reanudación efectiva depende de decisiones del gobierno de Daniel Noboa.

El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, ha expuesto también en sus redes sociales que el país está listo para vender energía, pero la negociación está detenida, esperando que Ecuador elimine las medidas arancelarias.

Fuente: Expreso

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