La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alzado su voz este viernes para denunciar el fallecimiento de al menos diez personas tras una incursión violenta en el estado de Nilo Blanco, al sur de Sudán. El ataque ha sido atribuido a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
La directora de emergencias de la entidad para el país, Esperanza Santos, señaló que esta ofensiva impactó directamente
«en el corazón mismo de la atención sanitaria»
, afectando de forma severa al hospital Al Jabalain. Según la información proporcionada, el recinto sanitario recibió dos impactos directos:
«Hubo dos impactos: uno en el quirófano y otro en el área de maternidad»
.
Víctimas en el sector salud
Entre las diez víctimas mortales se contabilizan siete integrantes del personal sanitario, de los cuales varios habían prestado servicios anteriormente para Médicos Sin Fronteras. Santos lamentó la gravedad del suceso, enfatizando que la agresión ocurrió en medio de una jornada de vacunación dirigida a menores de edad.
La organización ha enviado sus condolencias a los allegados de los fallecidos, describiendo a las víctimas como amigos y antiguos compañeros de labor. Como respuesta inmediata a la tragedia, MSF suministró combustible para que cuatro ambulancias del Ministerio de Salud pudieran evacuar a los pacientes desde Al Jabalain hacia la localidad de Kosti, situada a unos 80 kilómetros de distancia.
Aumenta la violencia contra centros médicos
Este episodio se suma a otros hechos lamentables, como el ocurrido el pasado 20 de marzo, cuando un ataque de las Fuerzas Armadas de Sudán contra el Hospital El Daein, en Darfur Este, causó la muerte de más de 70 personas, incluyendo a 15 niños.
La portavoz de la ONG fue contundente en su rechazo:
«Condenamos enérgicamente estos ataques reiterados contra la atención sanitaria, que se han intensificado de forma alarmante en las últimas semanas. Los centros de salud, el personal sanitario y los pacientes deben ser protegidos en todo momento. Hacemos un llamamiento urgente a las partes para que pongan fin de inmediato a esta espiral de violencia contra las instalaciones médicas»
, sentenció Santos.
Contexto de la guerra en Sudán
El actual conflicto interno en la nación africana se desató en abril de 2023 debido a las profundas diferencias sobre la incorporación del grupo paramilitar al Ejército nacional. Esta disputa truncó el proceso de transición que se gestaba tras el derrocamiento de Omar Hasán al Bashir en 2019, el cual ya se encontraba debilitado tras el golpe de Estado que depuso al entonces primer ministro Abdalá Hamdok.
La guerra, que involucra el apoyo de diversas potencias extranjeras a los bandos en disputa, ha sumergido a Sudán en una crisis humanitaria sin precedentes. La situación ha dejado a millones de ciudadanos desplazados y refugiados, mientras que la destrucción de infraestructuras vitales ha facilitado la propagación de epidemias y ha obstaculizado la ayuda para miles de afectados.
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