Argentina logra récord petrolero por auge de Vaca Muerta en febrero

Durante el mes de febrero, el yacimiento de Vaca Muerta logró sostener niveles récord en la producción de petróleo y gas. Este hito ocurre en un marco internacional caracterizado por la fuerte inestabilidad en los costos energéticos, derivada de las tensiones bélicas en el Medio Oriente que involucran a Estados Unidos e Irán. De acuerdo con el último reporte del sector oil & gas de la consultora RICSA ALyC, la República de Argentina alcanzó una producción de 874.000 barriles diarios de crudo, lo que representa un crecimiento interanual del 15,9% y refuerza su rol como un suministrador confiable en el cono sur.

Las estadísticas del informe revelan que Vaca Muerta ya aporta el 68% de la extracción total de petróleo en el país y el 56% del gas natural, contando actualmente con un total de 4.470 pozos en actividad. Por su parte, la denominada Cuenca Neuquina agrupa el 77,4% de la producción nacional, registrando un incremento del 30,4% en comparación con el periodo anterior. Este fortalecimiento del sector se produce mientras el panorama mundial enfrenta serias dudas, con el choque armado en Medio Oriente incidiendo de forma directa en la cotización de los hidrocarburos.

Crisis global y precios récord del crudo

La reciente escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán provocó que el precio del barril Brent superara la barrera de los 100 dólares, una cifra que no se registraba desde el año 2022. La reacción de los mercados financieros responde al temor por posibles bloqueos en el Estrecho de Ormuz, un punto geográfico crítico por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo consumido a nivel mundial.

Como consecuencia de la inestabilidad geopolítica, el valor del crudo experimentó variaciones drásticas. El Brent llegó a cotizarse en 119 dólares por barril tras los diversos ataques reportados en la zona de conflicto, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también mostró incrementos de gran magnitud.

Buques de carga en el Golfo, cerca del Estrecho de Ormuz, visto desde el norte de Ras al-Jaima (REUTERS)

El análisis de RICSA ALyC subraya que Argentina consolida su rol como potencia energética regional a través de la explotación de recursos no convencionales. Según explican en el documento:

“El país se posiciona como un proveedor seguro y confiable en un momento en que los mercados internacionales buscan alternativas para reducir la dependencia de Medio Oriente”

. Este aumento en los precios globales eleva la competitividad de las ventas externas argentinas y facilita el camino para proyectos de gran envergadura, como el Gas Natural Licuado (GNL), cuyo fin es proveer a los mercados de Asia y Europa.

Impacto en el suministro y reservas mundiales

El conflicto armado en Medio Oriente, que dio inicio en los primeros días de marzo de 2026, ha derivado en ofensivas contra infraestructuras petroleras y el cierre de rutas de navegación vitales. Diversos especialistas advierten que, si el bloqueo en el estrecho de Ormuz se prolonga, los precios podrían dispararse hasta alcanzar los 150 dólares por barril. Ante esta situación, la Agencia Internacional de Energía (AIE) autorizó el uso de 400 millones de barriles provenientes de reservas estratégicas para intentar calmar los mercados, aunque se considera una medida de alivio temporal.

Este entorno internacional también ha golpeado el mercado del gas natural, que ha visto subidas superiores al 40% en Europa debido al cese de actividades productivas en Qatar y a las restricciones logísticas en el Golfo Pérsico. El informe detalla que la solidez de Vaca Muerta garantiza que Argentina mantenga su flujo productivo, aprovechando la creciente demanda externa frente a la reducción de oferta de los exportadores tradicionales de Medio Oriente.

Proyecciones y desafíos para el sector

En el ámbito doméstico, la expansión sostenida de la Cuenca Neuquina permite una mayor disponibilidad de energía para el consumo interno y la exportación. El crecimiento del 30,4% en dicha región evidencia la agilidad del país para reaccionar a las necesidades del mercado global. Actualmente, se busca dinamizar las obras de infraestructura para mejorar el transporte y procesamiento de hidrocarburos, buscando capitalizar la coyuntura de precios elevados.

El principal reto para el sector energético en Argentina consiste en asegurar estos progresos mediante inversiones constantes y una regulación clara, compitiendo por nuevos mercados en un clima de incertidumbre mundial. La meta de establecerse como un proveedor estratégico de GNL para Europa y Asia está ligada directamente a la continuidad operativa en Vaca Muerta y a la preservación de los niveles máximos de producción alcanzados en febrero.

Finalmente, la situación externa dominada por la guerra y la volatilidad financiera plantea un escenario de oportunidades para Argentina. La producción histórica de Vaca Muerta sitúa a la nación como un jugador determinante en el comercio de hidrocarburos, justo en un momento de reordenamiento de los suministros globales.

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