El intento del Consejo Nacional Electoral (CNE) por avanzar en la cancelación de dos organizaciones políticas volvió a fracasar. En una sesión marcada por la falta de consensos y ausencias, el organismo no logró los votos necesarios para iniciar el proceso contra Unidad Popular (lista 2) y Construye (lista 25).
Un proceso entrampado por la falta de votos
La sesión del pleno se instaló la tarde del 25 de marzo de 2026, a las 17:00, con la participación de solo tres de los cinco consejeros: Diana Atamaint, José Merino y Elena Nájera. Estuvieron ausentes el vicepresidente Enrique Pita y la consejera Esthela Acero.
Sobre la mesa estaban los informes jurídicos y técnicos elaborados por las áreas especializadas del organismo, que recomendaban iniciar el proceso de cancelación de ambas agrupaciones. Sin embargo, el resultado no fue el esperado: Atamaint y Merino votaron a favor, mientras Nájera optó por la abstención. Al no alcanzarse la mayoría requerida, el CNE quedó imposibilitado de adoptar una resolución.
Tras ello, la presidenta del organismo convocó a una sesión este 26 de marzo, a las 09:30, con el mismo punto de orden día.
La sesión se tornó tensa cuando se produjo un cruce entre Nájera y el consejero Merino Abad. Nájera le reprochó publicaciones en redes sociales que, según él, favorecían al Gobierno y cuestionaban al propio CNE, pese a que Merino Abad había sido parte del movimiento Construye.
Por otro lado, el CNE determinó que otras 16 organizaciones políticas, entre ellas ADN, Pachakutik, Suma, Creo, Centro Democrático, Amigo, Partido Social Cristiano y Partido Sociedad Patriótica, no incurren en ninguna de las causales de cancelación previstas en la normativa.
¿Informes técnicos?
Los documentos analizados sostienen que tanto Construye como Unidad Popular no cumplen con los requisitos de afiliación exigidos por la ley para mantener su personería jurídica. En el caso de Construye, el informe explica que no registra ni un solo adherente válido. Unidad Popular, por su parte, apenas supera los 31.000 afiliados, cifra que no alcanza el umbral mínimo requerido.
El Código de la Democracia establece que las organizaciones deben conservar al menos el 50% de los respaldos con los que se inscribieron originalmente en el padrón electoral. Bajo ese criterio, ambas agrupaciones estarían en causal de cancelación.
Ahora, tanto Construye como Unidad Popular rechazaron los informes y cuestionaron la legitimidad del proceso. Construye denunció un intento de silenciar a actores no alineados con el Gobierno, mientras que Unidad Popular acusó de un intento de “proscribir” fuerzas políticas de cara a las elecciones seccionales de 2027. Esta última organización, además, convocó a una movilización para el 1 de abril en Quito.
Cuatro intentos fallidos y un organismo paralizado
El proceso atravesó una cadena de sesiones fallidas.
- El primer intento se registró el viernes 20 de marzo en la noche, sin lograr los votos necesarios.
- El sábado 21 de marzo se convocó a una nueva sesión, pero no hubo quórum: solo Atamaint y Merino se conectaron.
- Un tercer llamado, el domingo 22, terminó en cancelación.
- Finalmente, el cuarto intento (hoy) —ya con quórum— tampoco logró destrabar la decisión.
- Radio Pichincha