Ante las alertas de la situación energética del país, el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) solicitó -el 17 de marzo de 2026- que las empresas privadas de la Costa, enciendan sus propios generadores para sostener la red eléctrica nacional.
Este pedido -que empezó a regir desde el 18 de marzo- llega en un momento de extrema fragilidad, donde la falta de agua en las hidroeléctricas, fallas técnicas inesperadas y la ruptura energética con Colombia, que han dejado al sistema ecuatoriano en una situación compleja.
Radio Pichincha accedió al oficio Nro. CENACE-CENACE-2026-0402-O, emitido el 17 de marzo de 2026, en el que Cenace alertó a la holding estatal Corporación Nacional de Electricidad (que presta el servicio de distribución y comercialización de energía eléctrica especialmente en la Costa) para que pida a las industrias y comercios que pongan a funcionar sus generadores eléctricos para que dejen de consumir energía de la red pública y, en cambio, se autoabastezcan o entreguen su excedente al sistema.
El oficio señala que en el país inició el “Periodo de Alerta de Déficit” hídrico (estiaje), lo que reduce la generación hidroeléctrica en Ecuador.
Para enfrentar esta situación, Cenace estableció horarios específicos para que los privados enciendan sus generadores:
- Días laborables (lunes a viernes): Los generadores deben operar desde las 09:00 hasta las 23:00. Se pide especial atención en las horas de mayor consumo nacional.
- Fines de semana y feriados: El apoyo se requiere entre las 18:00 y las 22:00, que es cuando las familias regresan a sus hogares y la demanda de luz aumenta significativamente.
Cenace justifica esta medida por la “reducción sostenida de los aportes hídricos” (sequía) y la aparición de “múltiples contingencias no programadas” en las centrales de generación del Estado.
Tras la difusión del documento, el Ministerio de Energía dijo que fue una medida opcional y no una obligación para las empresas privadas. Reconoció que fue una medida tomada solo para el 17 de marzo, aunque en el documento no se detalla solo por un día. De hecho, allí se establecen horarios de lunes a domingo.
El ministerio desmintió al Cenace y descartó que exista una ”alerta de déficit” con corte al 19 de marzo de 2026.
Objetivo
El objetivo final de este cronograma es claro: “preservar la continuidad de servicio al usuario final” y evitar que los cortes de luz se vuelvan incontrolables.
Se desconoce si este oficio fue remitido al resto de empresas distribuidoras de electricidad de todo el país.
Una fuente del sector señaló que es muy seguro que este oficio haya sido remitido a todas las empresas de distribución de energía de Ecuador.
Un sistema contra las cuerdas
Este pedido al sector privado no es casualidad. El sistema eléctrico de Ecuador vive lo que los expertos llaman una “tormenta perfecta”.
Todo empezó el 22 de enero de 2026, cuando Colombia suspendió de forma indefinida la venta de energía a Ecuador. La decisión del gobierno de Gustavo Petro fue una respuesta al arancel del 30% que el gobierno ecuatoriano impuso a las importaciones colombianas (y que luego subió al 50%) y a la necesidad de proteger su propia energía frente al Fenómeno de El Niño.
Sin los 450 megavatios que entregaba Colombia, Ecuador depende hoy casi exclusivamente de sus hidroeléctricas, pero estas no pasan por un buen momento. La central más grande del país, Coca Codo Sinclair, sufre por la acumulación de sedimentos (arena y piedras) en el río Coca, lo que reduce drásticamente su producción.
Expertos señalan que, con un caudal de apenas 130 m³/s, esta planta solo genera entre 500 y 600 megavatios, dejando un vacío enorme frente a una demanda nacional que ya supera los 5.046 megavatios.
Esta debilidad técnica quedó evidenciada el 16, 18 y el el 19 de marzo. En el norte de Quito, luego en el sur de la ciudad, así como en varias zonas de Guayaquil y en la costa, se registraron apagones -de forma esporádica, especialmente en la noche-.
Aunque las autoridades hablaron de fallas en una línea de transmisión, los analistas sostienen que el Cenace simplemente no pudo cubrir el pico de demanda de la noche sin el agua suficiente en los embalses.
Y esto se agudiza en los meses de marzo y abril de 2026, debido al intenso calor en la Costa, que dispara el uso de aires acondicionados y eleva la demanda eléctrica.
El respaldo legal
Para dar fuerza legal al pedido del Cenace, el Gobierno de Daniel Noboa oficializó el Acuerdo Ministerial Nro. MAE-VEER-2026-0001-AM. Este documento habilita al operador para activar la generación privada no solo en sequías, sino ante cualquier problema de “cargabilidad, bajos voltajes o indisponibilidad de elementos de la red”.
Una novedad importante de este acuerdo es que amplía el esquema de ayuda. Ahora, no solo los dueños de los generadores pueden participar, sino también las empresas que “arrienden, contraten o mantengan suscrito cualquier instrumento legal” para usar esos equipos. Con esto, el Estado busca sumar cada megavatio disponible, sin importar si el motor es propio o alquilado.
¿Qué ganan los privados? Compensación y reglas claras
El gobierno sabe que encender un generador diésel es costoso para una empresa, por lo que ha establecido un esquema de pago a través de la Regulación ARCONEL-003/24.
Por este esfuerzo, el Estado compensa a las empresas con tarifas que se actualizan cada mes según el precio del combustible. En periodos recientes, se han pagado:
- USD 25,77 centavos por cada kilovatio hora (kWh) generado con Diésel 1 y 2.
- USD 28,04 centavos por cada kWh generado con Diésel Premium.
Para participar y cobrar estos valores, las empresas deben pasar por un proceso técnico con su distribuidora local.
Actualmente, el sector privado ecuatoriano tiene una capacidad instalada de 470 megavatios (MW) en generadores de emergencia.
Radio Pichincha