Felipe VI y Letizia se reúnen con el Papa León XIV en el Vaticano

En el corazón de Roma, la presencia de la Corona española se manifiesta de forma imponente a través de la escultura de Felipe IV, una obra maestra de Gian Lorenzo Bernini situada en el atrio de la Basílica de Santa María la Mayor. Este monumento es el reflejo de una alianza centenaria que este viernes sumará un nuevo hito histórico. El Rey Felipe VI, acompañado por la Reina Letizia, protagonizará una jornada trascendental al ser recibidos en audiencia privada por el Papa León XIV, marcando el primer encuentro oficial entre los jefes de Estado tras la elección del Pontífice en mayo de 2025, tras el fallecimiento del Papa Francisco.

Una cita clave en la biblioteca pontificia

Según los reportes oficiales emitidos por la Casa Real, el encuentro se llevará a cabo el próximo viernes 20 de marzo en la biblioteca privada del Santo Padre. Esta reunión adquiere una relevancia estratégica, ya que ocurre a menos de tres meses del viaje apostólico que el Papa León XIV realizará a España. Este desplazamiento, previsto entre el 6 y el 12 de junio, convertirá a León XIV en el primer Sumo Pontífice que visita territorio español durante el reinado de Felipe VI. Aunque el itinerario detallado permanece en reserva, se ha confirmado que la agenda incluirá paradas en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias.

Es importante destacar que, si bien los monarcas españoles tuvieron una breve interacción con el actual Papa durante la misa de inicio de su pontificado en mayo de 2025, esta audiencia en el Vaticano representa el diálogo formal más relevante hasta la fecha. Fue precisamente en aquel encuentro inicial donde Felipe VI y Letizia extendieron la invitación oficial para que el Pontífice visitara su país. Cabe recordar que la última estancia de un Papa en suelo español data de 2011, cuando Benedicto XVI incluyó a la nación en su agenda internacional.

El honor de ser Protocanónigo Honorario

Tras concluir la audiencia papal, la agenda del monarca contempla un acto de profundo simbolismo religioso y político: la toma de posesión como protocanónigo de la mencionada basílica romana. Este título y distinción, que se remonta a siglos anteriores, refleja la continuidad histórica de los lazos entre la monarquía y la Iglesia. La Casa Real ha enfatizado que esta conexión se remonta al siglo XVI, en tiempos de Carlos I, aunque ya desde la época de los Reyes Católicos existía una contribución directa para el embellecimiento del templo.

Durante los siglos en que Roma se erigió como el centro del cristianismo, la monarquía hispánica consolidó su rol como la principal protectora del catolicismo. Los archivos históricos revelan que esta relación se intensificó durante periodos de divisiones internas en la institución religiosa, lo que resultó en una serie de esfuerzos conjuntos en defensa de la religiosidad católica.

En el año 1647, bajo el mandato del Papa Inocencio X y tras una solicitud expresa de Felipe IV, se promulgó la Constitución apostólica Sacri Apostolatus, que estableció la Obra Pía de Santa María la Mayor. Mediante este acuerdo, se preveía que el cabildo de la basílica realizaría oraciones y eventos litúrgicos por la corona a cambio de una aportación anual. Este vínculo permitió que los soberanos españoles se posicionaran como patronos del recinto, participando en diversas obras de restauración financiadas con recursos de la península.

Legado moderno y vínculos actuales

En el siglo XX, este acuerdo fue ratificado mediante la Bula Hispaniarum Fidelitas de 1953, emitida por el Papa Pío XII tras la firma del Concordato entre España y la Santa Sede. En dicha bula se reconoció formalmente que todos los monarcas españoles ostentarían la dignidad de «Protocanónigos Honorarios» del Cabildo Liberiano de la Basílica de Santa María la Mayor, una condición que, según ratifica la Casa Real, se mantiene plenamente vigente.

Más recientemente, en el año 2018, el Rey Juan Carlos I y la Reina Sofía visitaron el templo para inaugurar un nuevo sistema de iluminación y supervisar la restauración del mismo, obras impulsadas por un pacto entre la Fundación Endesa y el Estado de la Ciudad del Vaticano. Por su parte, Juan Carlos I mantiene el título honorífico que aceptó formalmente en 1977 tras ser proclamado jefe de Estado. Un dato adicional de gran peso histórico es que el interior de la basílica alberga los restos de ocho pontífices, entre ellos los del Papa Francisco.

La reunión entre los monarcas y León XIV cobra un valor excepcional ante la inminente visita de junio, que representa un acontecimiento significativo tras quince años sin la presencia de un sucesor de Pedro en España. Este viaje no solo refuerza la diplomacia de alto nivel, sino que también mantiene viva la tradición de encuentros que refuerzan la relación institucional a través de gestos simbólicos, como la entrega del título de protocanónigo y la celebración de misas especiales.

Finalmente, la Casa Real ha detallado que esta interacción entre la Corona y el Vaticano continúa renovándose con estos actos diplomáticos, consolidando una herencia histórica que posee profundas raíces en la historia política, social y religiosa de ambas naciones.

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