Desde el inicio de la intervención militar denominada ‘Furia Épica’, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han logrado hundir más de 65 buques de la armada iraní y han ejecutado ataques contra unos 6.000 puntos estratégicos en suelo de la República Islámica. Así lo informó Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, quien subrayó que
«esta misión continuará hasta que todos los objetivos del presidente Trump se cumplan plenamente»
.
Según los reportes oficiales del gobierno estadounidense, la ofensiva ha tenido un impacto devastador en la estructura bélica de Teherán. Leavitt detalló que la potencia ofensiva del régimen se ha desplomado, específicamente con una caída del 90% en su capacidad para desplegar misiles y un 95% en el uso de sistemas de drones.
En declaraciones ofrecidas a la cadena Fox News, la funcionaria fue enfática al describir el estado actual del conflicto tras dos semanas de hostilidades.
«El régimen iraní, o lo que queda de él, y estos terroristas radicales están diciendo muchas palabras vacías, pero sus acciones debilitadas hablan por sí solas y subrayan lo exitosa que ha resultado esta operación en apenas dos semanas. Hemos aniquilado totalmente la marina del régimen iraní. Hemos eliminado casi por completo su amenaza de misiles balísticos»
, afirmó la portavoz, añadiendo además que el objetivo es la erradicación total de dicha amenaza.
Objetivos estratégicos y seguridad regional
La administración de Donald Trump, en conjunto con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mantiene una hoja de ruta clara para las operaciones en curso. Entre las prioridades establecidas destaca la eliminación de cualquier posibilidad de que Irán desarrolle armamento nuclear, así como la protección del personal militar y los activos de Estados Unidos desplegados en la región del Medio Oriente.
No obstante, la postura de Irán se mantiene desafiante ante la presión externa. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, manifestó recientemente su rechazo a la demanda del presidente Trump de una rendición sin condiciones, calificando la postura estadounidense como inaceptable para su nación.
A pesar del debilitamiento reportado por Washington, el canciller Araghchi sostuvo que la resistencia de la República Islámica no cesará. Según el diplomático, el país asiático está preparado para mantener los enfrentamientos «el tiempo que sea necesario» para defender su soberanía frente a la ofensiva aliada.
Por su parte, el presidente Donald Trump se pronunció este sábado sobre la situación diplomática, indicando que un acuerdo de paz no parece cercano debido a que las condiciones actuales no son satisfactorias. Aunque reconoció que Teherán muestra señales de buscar un cese al fuego tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, el mandatario insistió en que los términos «aún no son lo suficientemente buenos».
El balance de víctimas y daños estructurales es significativo. Según datos oficiales de las autoridades en Irán, la incursión conjunta ha provocado la muerte de más de 1.200 personas. Entre las bajas se incluye la del líder supremo, así como de diversos ministros y altos mandos del Ejército. En respuesta, Teherán ha lanzado ataques con misiles y drones dirigidos a intereses de EE.UU. y bases militares en países vecinos de Oriente Próximo.
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