Putin registra su menor nivel de confianza a cuatro años de la guerra

El mandatario de la Federación Rusa, Vladímir Putin, atraviesa uno de sus momentos más críticos en cuanto a respaldo popular. De acuerdo con recientes mediciones de opinión, el líder del Kremlin enfrenta un retroceso histórico en su aceptación, un fenómeno impulsado por la falta de avances territoriales en Ucrania y el impacto geopolítico derivado de la muerte de su socio estratégico iraní, Ali Khamenei.

Descenso en los indicadores de confianza

Los datos proporcionados por el centro de investigación estatal VTSIOM revelan una realidad compleja para el Ejecutivo: apenas el 32,1% de los ciudadanos consultados manifestó confiar en la capacidad de Putin para dirigir los asuntos fundamentales de la nación. Esta cifra representa el punto más bajo de popularidad para el jefe de Estado desde que ordenó el inicio de la intervención militar en territorio ucraniano en febrero de 2022.

El conflicto en Ucrania mantiene en vilo a la comunidad internacional por su impacto político y humanitario (Reuters)

La tendencia a la baja en la imagen de Putin se ha acentuado desde el primer trimestre del año pasado. Mientras que en marzo de 2024 aproximadamente el 50% de la población lo señalaba como su figura política de preferencia, los registros actuales evidencian que ese apoyo se ha reducido a solo uno de cada tres rusos.

El presidente ruso enfrentó críticas por los prolongados cortes de internet en Moscú y San Petersburgo (Reuters)

En contraste, el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, ha logrado posicionarse como la segunda personalidad con mayor credibilidad en el país. Por otro lado, la confianza general hacia la figura presidencial también experimentó un retroceso, pasando de un 80,5% en diciembre de 2025 a un 77,5% en la actualidad, según las estadísticas de VTSIOM.

Serguéi Lavrov ocupa ahora el segundo puesto como político más confiable entre los rusos (Reuters)

El factor Irán y la inestabilidad externa

El panorama se ha visto enturbiado por el fallecimiento de Ali Khamenei, figura central del régimen de Teherán y aliado indispensable de Moscú. Su muerte, ocurrida en el contexto de ofensivas ejecutadas por Estados Unidos e Israel en la capital iraní, ha sido analizada por expertos vinculados al Kremlin como una advertencia directa para las naciones que sostienen acuerdos de cooperación activa con Rusia.

Ali Khamenei falleció durante un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en Teherán (Reuters)

A las dificultades en el exterior se suman problemas internos de infraestructura digital. Diversos cortes prolongados en el servicio de internet han generado malestar social. El incidente más reciente, que comenzó el pasado viernes, afectó gravemente a las ciudades de Moscú y San Petersburgo, provocando perjuicios económicos que superan los 63 millones de dólares únicamente en la zona capitalina.

Desde la administración central se ha justificado esta situación bajo el amparo legal, recordando que Putin posee la autoridad para decretar el bloqueo de las telecomunicaciones móviles desde el pasado mes de febrero.

Putin reafirmó el apoyo de Moscú a Irán tras la muerte de Ali Khamenei (Europa Press)

No obstante, estas restricciones han alimentado la indignación de los sectores empresariales y de la comunidad de usuarios de la plataforma Telegram. El gobierno ruso ha intentado, sin éxito hasta ahora, migrar a la población hacia una red de mensajería oficial que permita un control estatal absoluto.

La incertidumbre también ha crecido ante las escasas apariciones públicas del mandatario. Este hermetismo se profundizó tras la orden emitida por el presidente estadounidense, Donald Trump, para proceder con la captura del exgobernante venezolano Nicolás Maduro.

El presidente estadounidense Donald Trump ordenó la detención de Nicolás Maduro (Reuters)

Tras este suceso, el Kremlin ha navegado por una marea de noticias desfavorables. Incluso grupos de ideología ultranacionalista han comenzado a cuestionar el liderazgo de Putin, sugiriendo que se muestra débil o incapaz de salvaguardar a sus aliados frente a la presión diplomática y militar de Washington.

Nueva etapa en la relación con Teherán

En medio de esta transición, la Asamblea de Expertos de Irán ratificó a Mojtaba Khamenei como el nuevo Líder Supremo. Ante este nombramiento, el presidente ruso envió una nota formal de felicitación.

Putin felicitó a Mojtaba Khamenei y reafirmó la alianza estratégica entre Moscú y Teherán (Reuters)

En dicho mensaje, Putin reafirmó la vigencia de la alianza estratégica entre ambas naciones y aseguró que el respaldo proveniente de Moscú se mantendrá

“inquebrantable”

para el nuevo liderazgo iraní.

Para fortalecer este vínculo, Putin sostuvo una conversación telefónica con su homólogo de Irán, Masud Pezeshkian. Durante el diálogo, el líder ruso reiteró su pesar por el deceso de Ali Khamenei e hizo un llamado para detener las hostilidades. Por su parte, Pezeshkian mostró gratitud por la postura rusa y proporcionó detalles sobre la evolución de los enfrentamientos en la región.

Masud Pezeshkian mantuvo una conversación telefónica con Putin tras la muerte de Ali Khamenei (Europa Press)

Sin embargo, la percepción internacional sobre el relevo en Irán es dispar. El presidente Donald Trump fue contundente al calificar el ascenso de Mojtaba Khamenei como algo

“inaceptable”

, llegando a referirse al nuevo líder como un

“peso ligero”

en la política global.

Retrocesos en el campo de batalla

En lo que respecta al conflicto bélico, las fuerzas rusas atraviesan una fase de estancamiento. El ejército de Ucrania ha logrado recuperar cientos de kilómetros cuadrados en puntos clave como Zaporiyia y Dnipropetrovsk. Este avance ocurrió luego de que las unidades rusas perdieran la conectividad a la red de satélites Starlink.

Ucrania recuperó territorio en la región de Dnipropetrovsk tras la pérdida rusa de Starlink (Europa Press)

Informes del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) han puesto en duda la veracidad de los reportes oficiales de Putin sobre el control total en Donetsk. La organización advirtió que la planeada ofensiva de primavera de Rusia podría verse seriamente comprometida por los progresos recientes de las tropas ucranianas.

Asimismo, la capacidad de respuesta de Kiev ha quedado de manifiesto tras un ataque dirigido contra una planta de producción de microchips situada en Briansk, una zona de retaguardia donde se confirmó el fallecimiento de siete personas.

En un esfuerzo por retomar la iniciativa diplomática, Putin estableció contacto telefónico con Donald Trump, siendo este el primer acercamiento entre ambos líderes desde el pasado mes de diciembre.

Trump condicionó la mediación de EE.UU. en Irán al fin de la guerra en Ucrania (Reuters)

En el transcurso de la llamada, el presidente ruso intentó proponer rutas para una salida política a la crisis en Irán. No obstante, la postura de la Casa Blanca fue tajante: cualquier posibilidad de mediación por parte de Washington estará condicionada al cese definitivo de la guerra en Ucrania.

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