Alerta en Nueva York por bomba lanzada a casa del alcalde Mamdani

Durante el mediodía del pasado sábado, la ciudad de Nueva York se convirtió en el escenario de un grave incidente de seguridad. Un enfrentamiento de alta tensión entre manifestantes vinculados a la extrema derecha y grupos opositores culminó con el lanzamiento de un artefacto explosivo de fabricación casera en las inmediaciones de la Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde Zohran Mamdani.

La comisionada del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), Jessica Tisch, reveló detalles alarmantes sobre el dispositivo. Según la funcionaria, se trataba de una bomba que contenía metralla y poseía una clara capacidad letal. A pesar del peligro inminente, el artefacto no llegó a estallar. Debido a la gravedad del hallazgo y el riesgo para la seguridad de la ciudadanía, agentes del orden federal han tomado las riendas de la investigación oficial.

Tras el suceso, los cuerpos de seguridad procedieron a evacuar de inmediato el perímetro afectado. Para el domingo, las autoridades confirmaron la captura de dos jóvenes sospechosos presuntamente involucrados en el ataque. Como parte de las diligencias, se ejecutaron allanamientos en sus viviendas ubicadas en el estado de Pensilvania con el objetivo de recolectar evidencias adicionales que fortalezcan el caso judicial.

Expertos de la brigada de explosivos de la Policía de Nueva York descartaron tras una inspección preliminar que se tratara de un objeto de utilería o un simple artefacto para generar humo. Por el contrario, Jessica Tisch enfatizó en una rueda de prensa que el proyectil era un explosivo improvisado construido específicamente para provocar la muerte o causar heridas de extrema gravedad.

El dispositivo fue descrito como un frasco sellado con cinta negra y provisto de una mecha, cuyo interior estaba cargado con pernos, tuercas y tornillos para maximizar el daño. El ataque se produjo en el marco de una movilización liderada por el agitador Jake Lang, quien se manifestó frente a la residencia oficial junto a una veintena de seguidores bajo la consigna “Detengamos la toma islámica de Nueva York”. El ambiente escaló rápidamente cuando más de 100 contramanifestantes se presentaron en el lugar para rechazar la convocatoria.

La policía de Nueva York evacuó la zona de Gracie Mansion tras el lanzamiento del explosivo, y dos jóvenes de Pensilvania fueron detenidos como sospechosos del ataque (REUTERS/Madison Swart)

Detalles de las capturas y operativos del FBI

Las autoridades identificaron a Emir Balat, un joven de 18 años residente de Langhorne, Pensilvania, como el presunto responsable de arrojar tanto el explosivo como otro proyectil que generaba humo durante la riña. El sospechoso fue detenido tras ser rastreado por las fuerzas especiales.

En el mismo operativo fue arrestado Ibrahim Kayumi (también referido como Ibrahim Nikk), de 19 años y domiciliado en Newtown, Pensilvania. Los reportes policiales señalan que Kayumi habría sido el encargado de proveer al menos uno de los dispositivos utilizados en el altercado.

La oficina del FBI en Filadelfia coordinó la entrada y registro en las casas de los implicados en ambas localidades de Pensilvania. Estas acciones fueron respaldadas por las policías locales y confirmadas por el congresista Brian Fitzpatrick. Durante la requisa de uno de los vehículos incautados, los investigadores descubrieron materiales para confeccionar explosivos, si bien no se hallaron más bombas listas para ser usadas en ese momento.

La reconstrucción de los hechos sitúa el momento crítico a las 12:38 horas del sábado. En medio de la gresca, se encendió la mecha del dispositivo principal, el cual voló sobre la multitud e impactó contra una valla de seguridad. La mecha se extinguió a pocos metros de los oficiales que custodiaban el sitio, lo que evitó de forma providencial que se registraran víctimas o daños materiales de consideración.

Como medida de precaución adicional, se ordenó el desalojo de la avenida East End, específicamente entre las calles 81 y 82, zona donde se ubicó un coche sospechoso vinculado a los detenidos. Una vez asegurado el perímetro y descartada cualquier otra amenaza, el tránsito fue restablecido.

Emir Balat fue vinculado al incidente, arrestado bajo sospechas de fabricar y suministrar artefactos explosivos durante los disturbios (REUTERS/Madison Swart)

Perfiles e indicios ideológicos

Durante los interrogatorios preliminares, uno de los arrestados manifestó ante los investigadores tener simpatía por ideologías extremistas vinculadas al ISIS. No obstante, las autoridades aclararon que, hasta el momento, no se ha establecido un vínculo formal o una afiliación directa con dicha organización terrorista.

El móvil aparente del ataque, según las declaraciones recogidas, sería una reacción violenta ante lo que los jóvenes percibieron como una falta de respeto hacia la comunidad musulmana por parte de Jake Lang y su grupo. Los detenidos no contaban con antecedentes penales previos al incidente.

Khayer Kayumi, padre de Ibrahim, expresó su consternación por lo sucedido, comentando que la ausencia de su hijo durante el sábado generó una gran preocupación familiar:

“Si va a llegar cinco minutos tarde, llama. No sabíamos qué estaba ocurriendo”

. Ambos sospechosos pertenecen a familias de inmigrantes; los padres de Balat son de origen turco y se naturalizaron en 2017, mientras que los de Kayumi provienen de Afganistán y obtuvieron la ciudadanía estadounidense entre 2004 y 2009.

El detenido Ibrahim Kayumi, expresó simpatía con ideologías del ISIS, aunque la investigación no halló evidencia de conexiones formales con organizaciones terroristas hasta el momento (REUTERS/Madison Swart)

Situación legal y pronunciamientos oficiales

El operativo total durante los disturbios dejó un saldo de seis personas detenidas. Además de los dos principales sospechosos, se arrestó a Ian McGinnis, de 21 años, a quien se le acusa de utilizar gas pimienta contra los opositores de la marcha. El caso está siendo procesado por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York en conjunto con el Grupo Conjunto Antiterrorista del FBI y la NYPD.

El alcalde Zohran Mamdani, quien es el primer musulmán en ocupar dicho cargo en la metrópoli, condenó enérgicamente los hechos mediante un comunicado:

“La violencia en una protesta nunca es aceptable. El intento de utilizar un artefacto explosivo no solo es criminal, sino también repudiable y opuesto a lo que somos”

.

Por su parte, la gobernadora del estado, Kathy Hochul, manifestó su apoyo a la investigación y advirtió que no se tolerarán este tipo de acciones: “No hay lugar para la violencia de ningún tipo en nuestro Estado y quienes sean responsables de este cobarde acto rendirán cuentas”. Las autoridades municipales y federales brindaron una actualización detallada del caso el lunes a las 9:00 horas en una comparecencia liderada por el alcalde y la comisionada Tisch.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
X