La cumbre Shield of the Americas (Escudo de las Américas), convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunirá este sábado 7 de marzo en Miami a una docena de líderes de América Latina y el Caribe, en un encuentro que busca reforzar la cooperación regional en seguridad, migración y combate al narcotráfico.
Para expertos consultados, la reunión de Miami debe leerse más allá del evento diplomático. La cumbre refleja un intento de Estados Unidos por reordenar alianzas en el hemisferio. En ese escenario, coinciden en que la participación de Ecuador aparece como una oportunidad para reforzar su cooperación con Washington, pero también abre interrogantes sobre qué beneficios concretos podría obtener.
Según la Casa Blanca, el objetivo de la reunión es “promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en la región”, además de coordinar acciones frente a las bandas criminales y carteles narcoterroristas, así como la migración irregular. El encuentro se inscribe también en un contexto geopolítico más amplio, marcado por el interés de Washington por reforzar su agenda estratégica en América Latina.
Ecuador surge como uno de los países con opción a tener protagonismo dentro del grupo de invitados. El presidente Daniel Noboa participará en la reunión junto con mandatarios como Javier Milei, Nayib Bukele, Luis Abinader y Santiago Peña, entre otros.
Un grupo de países alineados
Para el analista internacional y decano de la Universidad de los Hemisferios, Esteban Santos, la importancia del encuentro radica en que refleja un alineamiento político con la actual administración estadounidense.
“Básicamente es una muestra de cómo los países se quieren alinear a la actual Administración del presidente Trump”, explicó.
En su criterio, uno de los elementos centrales de la política exterior estadounidense en la región es la competencia estratégica con China.
“Trump básicamente pide darle la espalda a China, algo que en mi criterio es muy difícil para todos, particularmente para Ecuador, siendo nuestro segundo socio comercial”, afirmó.
El analista sostiene que ese contexto ayuda a explicar decisiones recientes del Gobierno ecuatoriano, como la expulsión de la misión diplomática cubana.
“Por eso se puede explicar en gran medida este intento de congratularse con la expulsión de toda la misión diplomática cubana. No es que se dio un evento en particular ni mucho menos, sino que, en mi lectura y criterio, esto se hizo justamente antes del viaje a Estados Unidos para tener esto que presentarle a Trump”, señaló.
National Doral este viernes en Miami (EE. UU.). El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunirá el sábado en Miami a mandatarios como el argentino Javier Milei y el salvadoreño Nayib Bukele, en un encuentro que perfila su propia «cumbre de las Américas» de la derecha, al consolidar la ciudad como epicentro de un bloque latinoamericano alineado con Washington y del que quedan fuera gobiernos como los de México, Brasil y Colombia. EFE/ Alberto Boal Foto: EFE
¿Qué puede obtener la región con esta cita?
Aunque la relación con Estados Unidos puede ofrecer ventajas políticas y estratégicas, Santos considera que la verdadera interrogante será qué obtendrán los países participantes a cambio de ese alineamiento.
“La importancia evidentemente está ahí, porque Estados Unidos no deja de ser el hegemón, no deja de ser la primera potencia y economía del mundo y hay muchos temas en juego”, dijo.
Pero añadió que el punto central será determinar si el acercamiento se traduce en resultados concretos.
“La pregunta del millón para mí será darle la espalda a China a cambio de qué. ¿Va a estar Estados Unidos dispuesto a invertir las ingentes cantidades de dinero en proyectos, en cooperación, en fin? ¿Qué se va a sacar de esta reunión o va a ser solo una foto sin más?”, planteó.
En ese sentido, advirtió que el simbolismo político de la cumbre también puede enviar señales equivocadas si se percibe como una relación de subordinación.
“Que se entienda que esto es un grupo de países entre iguales que somos interdependientes. Si se da una foto con Trump dando clase y el resto de presidentes como alumnos, sería realmente desastroso porque mandaría el mensaje contrario de patio trasero que nadie quiere”, sostuvo.
Ecuador como socio de seguridad
Desde el inicio de su mandato, Noboa ha buscado estrechar la relación con Washington, especialmente en materia de seguridad.
Santos considera que esa estrategia ha sido clara desde el comienzo del gobierno.
“Noboa ha dejado muy claro desde el comienzo que quiere ser el mejor amigo y el mejor aliado de la actual administración norteamericana”, afirmó.
Ese acercamiento se refleja en la cooperación militar y en operaciones conjuntas contra el narcotráfico.
“Es el primer país donde se están dando estos ataques militares, no fue en México, no fue en Colombia, fue en Ecuador, en donde ya anunció el Ejército norteamericano maniobras conjuntas para atacar a los carteles de la droga”, explicó.
Sin embargo, el analista señala que aún hay temas pendientes en la relación bilateral.
“Todavía no se ha llegado a dar una cita bilateral de líderes, como sí la tuvo Colombia (con Gustavo Petro), por ejemplo”, indicó.
Una cumbre con múltiples lecturas
La consultora política Stephanie Macías considera que el encuentro debe entenderse en un contexto geopolítico más amplio que combina seguridad, energía y migración.
“La lectura central: Doral no es un foro regional clásico. Es un encuentro de líderes ideológicamente alineados o, como mínimo, compatibles con una agenda de EE. UU. en tres frentes: seguridad/crimen transnacional, energía hemisférica, migración y control operativo”, señaló.
Para la analista, la composición de la lista de invitados también revela un objetivo político de mediano plazo.
“Sugiere que el encuentro no está orientado únicamente a coordinar agendas con gobiernos en ejercicio, sino también a establecer canales tempranos de relacionamiento con administraciones que asumirán el poder en el corto plazo”, explicó.
Además, destacó que la agenda energética será uno de los temas estratégicos en la reunión.
“En un entorno de crisis en Medio Oriente, el precio del petróleo y el costo de la energía vuelven a ser una variable política interna en Estados Unidos”, indicó.
En ese contexto, países como Guyana y Trinidad y Tobago adquieren mayor relevancia por su potencial energético.
Un espacio de posicionamiento regional
Para Ecuador, la participación en la cumbre representa tanto una oportunidad diplomática como un posicionamiento estratégico dentro de la agenda de seguridad hemisférica impulsada por Washington.
Sin embargo, como advierte Santos, el resultado dependerá de si el encuentro produce compromisos concretos o se queda en un gesto político.
“Lo importante para mí es ese pragmatismo de que se pueda decir abiertamente qué se va a lograr, cuál es la hoja de ruta, y que no sea solo esta idea de una foto o simplemente una muestra de alineamiento”, concluyó.
El surgimiento del “Escudo de las Américas”
En tanto, uno de los conceptos centrales del encuentro es la iniciativa conocida como Shield of the Americas, o Escudo de las Américas, que busca fortalecer la cooperación regional en seguridad.
Santos explicó que el proyecto tiene un enfoque principalmente militar. “Esta es una nueva iniciativa que no tiene ningún otro contexto que el de la seguridad militar, un enfoque militarista a los problemas de narcotráfico y migración”, dijo.
Según detalló, el programa también implicará cambios institucionales dentro del Gobierno estadounidense.
“Se crea un nuevo cargo, una suerte de rol diplomático. Christie Noem eja ser secretaria de Seguridad Nacional y pasa a ser ella la nueva encargada de este Escudo de las Américas”, señaló.
El analista aclaró que el término no implica la creación de un sistema físico de defensa, como ocurre en otros países.
“Técnicamente no es que va a haber ningún domo, nada como lo que pasa en Israel, por ejemplo. Es el término que se utiliza, pero lo que se quiere es una cooperación mucho más con un enfoque militar comandada por Estados Unidos en la lucha conjunta contra los narcos y contra la migración irregular”, explicó.
Fuente: El universo