La producción de crudo de 2025 en Ecuador, la peor de los últimos 21 años

Los orígenes de la caída de la producción de crudo son diversos: falta de inversión, inestabilidad administrativa, rotura de oleoductos, obsolescencia en la infraestructura, inseguridad jurídica y cierre de bloques clave, como el 43-ITT.

La producción petrolera de Ecuador vive uno de los peores momentos de las últimas dos décadas.

En 2025, la producción de crudo alcanzó los 441.000 barriles diarios, un 7,16% menos que lo registrado en 2024, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE).

Es la peor cifra desde hace 21 años, cuando la producción superó los 526.000 barriles diarios en 2004, cuya producción aumentó debido a la inauguración del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP). Desde entonces, el país cuenta con dos oleoductos que transportaban petróleo desde los campos de la Amazonía hasta Esmeraldas, para su exportación y procesamiento. Así, la capacidad de bombeo alcanzó los 850.000 barriles por día, pero los problemas en la producción hace que estos tubos estén subutilizados.

Y la producción de crudo de 2025 además, está lejos de los 557.000 barriles diarios que se registraron en 2014 en la administración del Presidente Rafael Correa, quien gobernó el país entre enero de 2007 y mayo de 2017.

Si se compara las cifras entre 2025 y 2014, la producción de crudo de Ecuador registra una declinación del 26%, o el equivalente a 116 mil barriles.

Empieza el declive

Con la llegada del Presidente Lenín Moreno, la producción de crudo empezó a caer de forma progresiva. Una situación que no ha podido detener ni Guillermo Lasso ni Daniel Noboa.

“Y llegó Daniel Noboa (en noviembre de 2023 hasta la actualidad), que relegó a la última prioridad al sector petrolero”, puntualizó el exministro de Energía, Fernando Santos Alvite.

Esta caída de la producción de crudo en 2025 ocasionó que el camarón se convierta en el primer producto de exportación de Ecuador en 2025, superando al petróleo, de acuerdo con los datos del Banco Central del Ecuador.

En 2025, las exportaciones de camarón ecuatoriano alcanzaron un valor de USD 8.401 millones, lo que representa un crecimiento de 20,2% con relación a 2024.

Mientras tanto, el valor de las exportaciones petroleras fue de USD 7.750 millones, para una caída de 19% frente a 2024. Solo de petróleo, sin incluir derivados, el valor fue de USD 6.985 millones.

Esa tendencia de la producción de crudo no logra despuntar en 2026. Según cifras del Ministerio de Energía, en enero de este año, el país produjo 466.155 barriles diarios. De ese total, casi el 80% de la producción provino de la empresa estatal Petroecuador, con alrededor de 368.800 barriles diarios en enero, mientras tanto, las compañías privadas aportaron cerca de 97.000 barriles diarios.

Esta cifra mejora en un 3% a lo proyectado en el Presupuesto General del Estado de 2026, en el que se prevé una producción de 453.506 barriles diarios a un precio de USD 53,50 por barril, según la planificación presupuestaria 2026.

Últimos impactos a la industria petrolera nacional

La industria petrolera nacional está en declive, lo que se refleja en las reveladoras cifras. En esa lista están:

  1. Las roturas del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y del OCP, especialmente desde inicios de 2020 cuando empezó un proceso erosivo en las márgenes del río Coca, en la Amazonía, afectando gravemente a la infraestructura vial, eléctrica y petrolera del país.
  2. La falta de inversión para etapas de exploración y explotación petrolera. Además de que la estatal Petroecuador no tiene recursos, esta le condona una millonaria deuda al Ministerio de Finanzas superior a los USD 800 millones.
  3. Fallas eléctricas en campos petroleros que limitan un crecimiento sostenido de la producción.
  4. El cierre progresivo y desmantelamiento del bloque ITT, por lo dispuesto en la Consulta Popular de 2023.
  5. Obsolescencia de la infraestructura petrolera. Una muestra de ello han sido las constantes fallas e incendios en la Refinería Esmeraldas, la más grande del país con una capacidad instalada para procesar 120 mil barriles diarios.
  6. Inestabilidad administrativa en el Ministerio de Energía y Petroecuador. Solo en esta última empresa hubo siete gerentes en apenas dos años del Gobierno de Daniel Noboa.
  7. Inseguridad jurídica denunciada por el sector privado, lo que pone en duda la continuación de los proyectos en el tiempo.
  8. Y otros problemas más.

“Ante esta realidad, Ecuador tiene que importar derivados pues las refinerías son obsoletas y sin mantenimiento. Desde noviembre 2025 el Ecuador gasta más en importaciones que lo que recibe por venta de crudo. Hemos pasado de exportadores a importadores”, lamentó Santos Alvite.

Conflicto en Medio Oriente

El precio del petróleo WTI, referencial para el crudo de Ecuador, superó los USD 76,47s. Los precios el petróleo a nivel mundial se dispararon luego del inicio del conflicto bélico en Medio Oriente, y que se profundizó con la interrupción de la circulación en el estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo. Por allí cruza aproximadamente el 20% del crudo mundial.

Aquello arrancó el domingo 1 de marzo de 2026, tras el arranque de esta nueva etapa del conflicto, en la que Israel y Estados Unidos atacan a Irán y, posteriormente, la respuesta del país persa no se hizo esperar.

Analistas consultados por Reuters pronosticaron que el precio del barril de crudo se acercaría a los USD 100.

¿Y Ecuador? bien gracias

Mientras que expertos en Ecuador advierten que esta situación no resultará beneficiosa para la economía de Ecuador. A pesar de ser un país exportador, existen factores estructurales y de mercado que impiden aprovechar esta coyuntura global de precios elevados.

Uno de los principales obstáculos es que el petróleo ecuatoriano sufre un “castigo” o descuento que reduce su precio final de venta por barril en comparación con los referentes internacionales.

Además, la producción nacional de crudo no ha crecido según lo ofrecido por las autoridades. Esta falta de capacidad para incrementar el bombeo limita la posibilidad de generar mayores ingresos extraordinarios, incluso cuando los precios en el mercado mundial suben debido a las tensiones geopolíticas.

El impacto más crítico para las finanzas ecuatorianas reside en la importación de derivados del petróleo, la cual supera el 70% del consumo interno. Debido a que los precios de estos combustibles procesados también se encarecen junto con el crudo, el Estado ecuatoriano debe destinar más recursos para su compra, lo que afecta negativamente la balanza fiscal.

De hecho, en 2025, el saldo fue negativo: se importaron USD 6.500 millones en combustibles frente a USD 5.000 millones exportados en crudo.

En la práctica

En términos operativos, el país termina exportando con costos de importación más altos, lo que anula cualquier posible beneficio del alza del precio del barril.

Finalmente, la situación se ve agravada por la falta de infraestructura de refinación adecuada, con plantas que se encuentran en permanente crisis.

Nelson Baldeón, consultor en geopolítica energética y recursos estratégicos, en una entrevista en Ecuavisa, señaló que Ecuador enfrenta una declinación del 26% en la producción de crudo, que se agrava por una infraestructura obsoleta.

El analista Baldeón describe la situación como un “colapso energético sistemático” debido a la falta de inversión y mantenimiento.

Ante esta declinación en la producción de petróleo, el país no tiene un potencial que le permita exportar más volumen para compensar el gasto en derivados caros. En consecuencia, el escenario geopolítico actual representa un riesgo financiero en lugar de una oportunidad de bonanza para el Ecuador.

“Este conflicto en el Golfo Pérsico en lugar de ayudarnos nos perjudicará pues si bien subirán los precios del petróleo más lo harán los derivados. Y tendremos que gastar más en importar gasolina y diésel que lo que obtendremos por la venta de crudo”, puntualizó Alvite.

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