Desde el inicio de las hostilidades en la Franja de Gaza tras los eventos del 7 de octubre de 2023, el Gobierno de España ha denegado un total de 219 licencias relacionadas con la exportación e importación de equipos de defensa y tecnologías de doble uso destinadas a Israel. Esta cifra surge como respuesta a la ofensiva militar en territorio palestino, la cual ha sido calificada por el Ejecutivo español en diversos foros como una situación de extrema gravedad.
La información fue proporcionada oficialmente por la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, durante su reciente intervención ante la Comisión de Defensa del Congreso. En dicho espacio, la funcionaria actualizó las estadísticas del intercambio comercial de armamento con el Estado hebreo, subrayando la vigencia del embargo adoptado como mecanismo de presión diplomática frente a las operaciones militares en Gaza y Cisjordania.
Desglose de las licencias denegadas
Según detalló López Senovilla, la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU) ha sido el organismo encargado de vetar estas operaciones. Entre octubre de 2023 y el 31 de enero de 2026, se han rechazado 64 licencias de exportación y cuatro de importación. Adicionalmente, se contabilizan otras 151 licencias denegadas específicamente bajo el marco del embargo estricto implementado desde octubre pasado.
El reporte de la Secretaría de Estado de Comercio puntualiza casos específicos, como el rechazo durante el primer semestre de 2025 de una licencia para el envío de conjuntos de detonadores no eléctricos. En cuanto a las tecnologías de doble uso —aquellas con aplicaciones tanto civiles como militares—, se bloquearon siete solicitudes que incluían módulos de seguridad de encriptación, cámaras técnicas y otros suministros de alta complejidad tecnológica.
Restricciones en materiales y suministros estratégicos
Durante la segunda mitad del año 2024, la administración española impidió el envío de 47 categorías de productos hacia Israel. Entre los elementos bloqueados se encuentran:
- Equipos de telecomunicación y software especializado.
- Sistemas antidron y sensores solares.
- Componentes químicos como fluoruro sódico, fluoruro hidrógeno y ácido fluorhídrico.
- Piezas de repuesto para robots, microcircuitos y convertidores digitales.
- Material explosivo, incluyendo mecha detonante y explosivos para voladura.
- Maquinaria industrial como tornos multiproceso y hornos de inducción.
En lo que respecta a las cifras económicas, se registró que en 2024 España exportó material por un valor de 1,45 millones de euros. No obstante, la secretaria de Estado aclaró que dicho monto corresponde exclusivamente a componentes cuyo destino final no era territorio israelí, sino terceros países como Filipinas y Estados Unidos. Para el primer semestre de 2025, la cifra de exportaciones directas se mantuvo en cero.
«Es decir, el destino final no es Israel y es material vinculado a programas cuyo usuario final es el Ministerio de Defensa español, no se autorizó ninguna exportación definitiva con destino final a Israel»
López Senovilla enfatizó que la política actual no hace más que consolidar una postura restrictiva que España mantiene desde el año 2001, coincidiendo con la Segunda Intifada. Desde aquel entonces, el país no ha emitido autorizaciones para la exportación definitiva de armamento letal o equipos de ataque hacia esa región.
Excepciones estratégicas y desconexión industrial
A pesar del embargo general, la normativa contempla ciertas excepciones cuando la prohibición afecta directamente los intereses nacionales. Bajo este argumento, el Consejo de Ministros aprobó el 23 de diciembre una autorización especial para proyectos aeronáuticos con alto valor estratégico y de exportación, tales como el A400M, el A330MRTT y el C295.
La secretaria justificó esta medida señalando que «la no autorización supondría claramente un menoscabo para los intereses generales de España en términos industriales, económicos, de empleo y tecnológicos». De esta forma, se busca proteger la cadena de producción aeronáutica nacional sin romper el compromiso político del embargo.
Finalmente, se hizo mención al «plan de desconexión» de la industria militar israelí impulsado por el Ministerio de Defensa. Aunque inicialmente se reconoció cierta dependencia tecnológica en áreas de Inteligencia, la ministra Margarita Robles confirmó el pasado mes de septiembre que el vínculo industrial en materia de defensa con el Estado hebreo se considera oficialmente finalizado.
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