El escenario geopolítico global enfrenta un punto de inflexión crítico tras la expiración del tratado Nuevo START, el último acuerdo que regulaba los arsenales atómicos entre Rusia y Estados Unidos. Ante la ausencia de marcos legales de control bilateral, una situación que no se veía en más de medio siglo, el presidente Vladimir Putin ha ratificado que la modernización de la tríada nuclear es el eje central de la defensa y la seguridad nacional de su país.
En el marco de las celebraciones por el Día de los Defensores de la Patria, programado para este lunes, el jefe de Estado ruso emitió un mensaje el domingo subrayando que fortalecer las capacidades nucleares es una tarea impostergable para asegurar la disuasión estratégica y el balance de fuerzas a nivel internacional. Para el mandatario, esta actualización militar responde directamente al incremento de la hostilidad en la arena externa.
Componentes y visión estratégica
La denominada tríada nuclear, que constituye el fundamento de la doctrina militar rusa, se divide en tres pilares operativos fundamentales:
- Misiles balísticos intercontinentales (ICBM) operados desde bases terrestres.
- Proyectiles nucleares lanzados desde submarinos estratégicos (capacidad naval).
- Bombas atómicas transportadas por aviones bombarderos de largo alcance (capacidad aérea).
Respecto a esta estructura defensiva, Putin fue enfático al señalar la relevancia de mantener estos sistemas en su máximo nivel operativo:
“El desarrollo de la tríada nuclear, que garantiza la seguridad de Rusia y nos permite mantener una disuasión estratégica eficaz y el equilibrio de poder en el mundo, sigue siendo nuestra prioridad incondicional”.
Unidad nacional y contexto militar
Durante su alocución, el presidente también resaltó la histórica tradición de valor de las Fuerzas Armadas. El líder ruso vinculó estos principios con la actual intervención en Ucrania, calificada por el Kremlin como una “operación especial”, destacando la cohesión del país frente a las presiones externas. Al respecto, el mandatario afirmó:
“Representantes de todos los pueblos de nuestro vasto país defienden heroicamente, hombro con hombro, los intereses de Rusia”.
El plan de defensa anunciado por el Kremlin no se limita exclusivamente al ámbito nuclear. Vladimir Putin adelantó que se ejecutará un proceso integral de modernización en todas las ramas de las fuerzas militares. El objetivo principal es elevar la calidad operacional, la capacidad de combate y la movilidad de las tropas para que puedan actuar en entornos de alta complejidad.
Fin de los mecanismos de control
Esta postura de firmeza ocurre en un momento de máxima tensión con Washington. Con la finalización del Nuevo START a principios de febrero, se cerró el último marco legal que limitaba el despliegue de ojivas nucleares. Este vacío normativo pone fin a décadas de protocolos de verificación, dejando interrogantes abiertas sobre la estabilidad estratégica del planeta y el futuro de la seguridad interestatal.
Finalmente, el mensaje por el Día de los Defensores de la Patria sirvió como plataforma para exponer la dirección política de Moscú. La administración rusa ha dejado claro que la investigación en sistemas de tecnología avanzada y la solidez de su arsenal nuclear seguirán siendo las prioridades absolutas ante la incertidumbre causada por la falta de acuerdos internacionales de control de armas.
Fuente: Fuente