El mandatario de Ucrania, Volodimir Zelensky, manifestó de forma pública que los frutos alcanzados por su delegación en la última etapa de las negociaciones con Rusia en Ginebra se encuentran por debajo de lo que su nación esperaba. A través de un pronunciamiento en la plataforma X, el jefe de Estado resaltó que la prioridad de su gobierno es alcanzar resultados concretos y lamentó que, tras dos intensas jornadas de diálogo,
“no se puede afirmar que el resultado sea suficiente”.
Según explicó Zelensky, si bien existieron deliberaciones con profundidad y seriedad sobre asuntos de índole militar, los puntos políticos de mayor sensibilidad y la concreción de pactos sustanciales aún se mantienen en espera. El líder ucraniano recalcó que todavía no se han abordado los temas imprescindibles para caminar hacia una resolución real del conflicto, mencionando específicamente la necesidad de una reunión directa con el presidente ruso Vladímir Putin. Sobre este encuentro, el mandatario fue enfático al señalar que solo accedería a participar si se realiza en un país neutral, descartando tajantemente la opción de viajar a Moscú.
Dentro de la agenda de prioridades, el presidente de Ucrania detalló que instruyó a su equipo negociador para centrarse en los aspectos humanitarios, enfocándose principalmente en el intercambio de prisioneros y civiles capturados. No obstante, a diferencia de los procesos previos llevados a cabo en Estambul y Abu Dabi, esta sesión en territorio suizo culminó sin anuncios de acuerdos en dicha materia. Ante este escenario, Zelensky mostró su descontento y puntualizó que la voluntad política del Kremlin es el factor determinante para destrabar estos avances.

Durante su intervención, el presidente agradeció el acompañamiento de los delegados de diversos países europeos y el soporte brindado por Estados Unidos durante el proceso de mediación. Sin embargo, advirtió que el respaldo internacional no ha logrado flexibilizar las posturas actuales. Desde la óptica de Zelensky, el gobierno de Rusia continúa sosteniendo exigencias desproporcionadas y recurre a maniobras de distracción que impiden el progreso hacia una resolución de paz que sea justa y duradera.
Aunque todavía no se ha establecido una sede ni un cronograma oficial, las autoridades ucranianas mantienen la expectativa de retomar las mesas de diálogo a finales de febrero. El gobernante insistió en que su administración persistirá en la búsqueda de alternativas constructivas, aunque dejó claro que las gestiones actuales no satisfacen los requerimientos del gobierno ni el sentir de la sociedad ucraniana.
Perspectivas encontradas sobre el diálogo
Por parte de la delegación del Kremlin, el representante Vladimir Medinski describió las reuniones como jornadas “difíciles pero sustanciales”. Por otro lado, el principal negociador de Ucrania, Rustem Umiérov, admitió que hubo ciertos “progresos”, aunque evitó profundizar en detalles específicos sobre los mismos. Ambas naciones coincidieron en que las conversaciones seguirán en un futuro cercano, sin precisar el lugar del próximo encuentro.

Actualmente, el Kremlin persiste en su demanda de que Ucrania renuncie a la soberanía de territorios clave, especialmente en la región del Donbás, zonas que no están bajo el dominio total de las tropas rusas pero que equivalen a cerca del 20 % de la superficie ucraniana. Otro punto crítico sin solución es el control de la central nuclear de Zaporizhzhia, hoy bajo administración de Moscú. En este contexto, Zelensky denunció que Rusia busca postergar los desenlaces definitivos de la negociación y recalcó que el cese de las hostilidades es el único camino viable para la paz.
La reciente ronda en Ginebra constó de una sesión inicial de ocho horas y una jornada final de dos horas, donde se revisaron ejes militares, políticos y humanitarios. En estas mesas de trabajo participaron como mediadores Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca, y Jared Kushner.
Mientras la diplomacia se estanca, en el campo de batalla las fuerzas de Ucrania han logrado retomar el control de 201 kilómetros cuadrados en la última semana, de acuerdo con reportes del Instituto para el Estudio de la Guerra. El conflicto armado, que está por entrar en su quinto año, acumula una cifra trágica de cientos de miles de fallecidos y millones de personas desplazadas sin que las soluciones políticas logren detener la violencia.
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