Borja Cabezón del PSOE bajo sospecha por presunta evasión fiscal

La Secretaría de Organización del PSOE se encuentra nuevamente bajo el escrutinio público tras los procesos que involucraron a Santos Cerdán y José Luis Ábalos. En esta ocasión, los señalamientos apuntan directamente a Borja Cabezón, quien desde julio de 2025 ejerce como secretario adjunto de dicho departamento y es el actual titular de Transparencia y Acción Democrática en la Comisión Ejecutiva Federal. Se le acusa de haber utilizado empresas falsas y testaferros de origen costarricense con el objetivo de eludir sus responsabilidades tributarias.

Cabezón, descrito internamente como un «amigo íntimo de Pedro Sánchez», fue promovido a su cargo actual por decisión personal del presidente del Gobierno. Su trayectoria en la política activa se remonta al año 2008, cuando asumió el liderazgo del partido en Majadahonda (Madrid), localidad donde intentó sin éxito alcanzar la alcaldía en dos ocasiones. Según las investigaciones, fue precisamente en ese año cuando comenzó a operar la estructura instrumental denominada Vatnet Proyectos 2010, una sociedad creada bajo un marco jurídico pensado para la cooperación entre empresas de la Unión Europea.

En la constitución de esta firma aparece Alejandro Molina Allende, empresario que integró como suplente la lista electoral liderada por Cabezón. La sede de Vatnet se estableció en el madrileño Paseo Pintor Rosales número 30, en las proximidades de la sede central de Ferraz. Aunque su objeto social era la asesoría inmobiliaria y mobiliario, la distribución de su capital resultaba llamativa: solo un 20% pertenecía a una firma española gestionada por Molina Allende, mientras que el resto estaba en manos extranjeras.

Entramado internacional y beneficios en el extranjero

La propiedad del 80% restante de la sociedad recaía en Glengrove Limited, una entidad con domicilio en una vivienda particular en Londres. Dicha firma estaba controlada por dos intermediarios profesionales de Costa Rica: Bernal Zamora Arce, un cartero de 58 años, y Christian Vega Paniagua, asesor de 54 años. Ambos nombres han sido vinculados previamente a otros casos de evasión fiscal de alto perfil, como los de Francisco Granados o el actor Imanol Arias. Para garantizar el anonimato de Cabezón, se habría utilizado además una pantalla societaria adicional en territorio costarricense.

El esquema financiero permitía que la empresa con actividad real en España, Divinal SL, desviara la mayor parte de sus ganancias. Mientras que la ley obligaba a tributar el 25% de los beneficios, el 80% de los rendimientos de la operación eran transferidos al Reino Unido. Gracias al diseño de esta estructura jurídica, dichos fondos quedaban exentos de impuestos en suelo británico. De esta manera, la carga impositiva en España solo afectaba al 20% de la sociedad Vatnet. Los registros indican que Glengrove Limited operó hasta el año 2017, mientras que la filial española continúa vigente bajo la administración de Molina Allende.

Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. (Foto: PSOE)

Estos datos comprometen la renovación ética que el partido buscaba proyectar en la Secretaría de Organización, actualmente dirigida por Rebeca Torró. La designación de Cabezón fue una apuesta directa de Sánchez tras la dimisión de Cerdán en el verano de 2025. Pese a la controversia, se ha revelado que Ferraz envió a Cabezón de forma discreta para colaborar en la reciente campaña electoral en Aragón, donde intentó asistir a Pilar Alegría en una contienda que, finalmente, terminó en derrota para la formación socialista.

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