Panamá y Tailandia investigan naufragio del Sealloyd Arc en Phuket

Las instituciones reguladoras del sector marítimo de Panamá y Tailandia han iniciado un proceso investigativo exhaustivo para determinar las causas detrás del hundimiento del carguero de bandera panameña Sealloyd Arc (identificado con el número IMO 8682036). El siniestro se registró el pasado 7 de febrero de 2026 en las inmediaciones de la provincia de Phuket, ubicada en la región sur del territorio tailandés. De acuerdo con los informes técnicos, la embarcación portaba un total de 297 contenedores, de los cuales 14 albergaban materiales peligrosos, situación que derivó en un derrame de hidrocarburos en la zona.

La Autoridad Marítima de Panamá (AMP), en conjunto con la Administración Marítima de Tailandia, confirmó que los 16 tripulantes que conformaban la dotación del buque fueron puestos a salvo de manera oportuna. Los equipos de búsqueda y rescate tailandeses lograron trasladarlos a tierra firme antes de que la estructura se sumergiera por completo. Al momento, los motivos precisos de este accidente marítimo se mantienen bajo reserva mientras avanzan las pericias, sin que se hayan confirmado fallos mecánicos o condiciones climáticas adversas como detonantes del evento.

El Sealloyd Arc se encontraba cumpliendo una travesía comercial que conectaba Masalia con Bangladesh al momento de la emergencia. El vertido de combustible resultante del naufragio obligó a la activación inmediata de protocolos de mitigación ambiental para contener el riesgo que representa el cargamento declarado como peligroso. Las instituciones locales vigilan permanentemente el área afectada para cuantificar los posibles daños a la biodiversidad del ecosistema marino en la zona del incidente.

Dado que Panamá posee el registro marítimo más grande del mundo, con un total de 8.728 buques abanderados y un arqueo de 236,9 millones de toneladas brutas, la Dirección General de Marina Mercante ha tomado parte activa en la indagación. La AMP ha resaltado que esta cooperación binacional responde a los tratados internacionales de seguridad náutica y preservación del entorno marino. Se espera que los detalles técnicos de la tragedia salgan a la luz una vez que finalicen las inspecciones operativas y técnicas correspondientes.

El buque Sealloyd Arc transportaba 297 contenedores, 14 de ellos con materiales peligrosos, y provocó un derrame de petróleo en las costas de Tailandia. (Cortesía: Autoridad Marítima de Panamá)

De forma paralela, la administración marítima panameña reportó un segundo incidente ocurrido el 10 de febrero de 2026, esta vez en aguas jurisdiccionales de Panamá. En este caso, las embarcaciones involucradas fueron la Niña Maryi y el Capi Johier, las cuales naufragaron mientras navegaban con destino a Puerto Obaldía. Lamentablemente, este suceso dejó un saldo de tres personas fallecidas y un tripulante adicional que permanece bajo pronóstico médico reservado. La Dirección de Puertos e Industrias Marítimas Auxiliares ya gestiona las pesquisas pertinentes para deslindar responsabilidades.

A través de un pronunciamiento oficial, las autoridades extendieron su pésame a los allegados de las víctimas y confirmaron su total apertura para trabajar de la mano con el Ministerio Público durante el desarrollo de las investigaciones. Se ha hecho un llamado enfático a la ciudadanía para que consuma únicamente información proveniente de los canales institucionales y evite la propagación de datos no contrastados sobre estos sucesos.

Protocolos de actuación ante siniestros marítimos

Tras producirse un naufragio, la Autoridad Marítima de Panamá despliega un esquema de emergencia diseñado para priorizar la integridad de las personas y la protección del medio ambiente. El Departamento de Investigación de Accidentes Marítimos (DIAM) es la unidad encargada de centralizar estas acciones, basándose en regulaciones tanto nacionales como internacionales para identificar fallas y proponer recomendaciones preventivas.

El procedimiento estándar incluye los siguientes pasos fundamentales:

  • Notificación inmediata y obligatoria al DIAM sobre el suceso.
  • Coordinación logística de los activos de búsqueda y rescate.
  • Análisis técnico pormenorizado de las variables y factores involucrados en el accidente.

La normativa vigente exige que los propietarios y capitanes de naves informen de cualquier eventualidad mediante correo electrónico o líneas telefónicas de contacto. Además, la entidad recuerda que para reportar cualquier situación de riesgo o peligro en el mar se encuentra habilitada de forma permanente la línea de emergencia 108.

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