En un esfuerzo coordinado de gran magnitud, las autoridades de Estados Unidos y Colombia lograron interceptar un submarino cargado de narcóticos en aguas internacionales. Esta acción conjunta resalta la vigencia de la cooperación bilateral en materia de seguridad, ocurriendo precisamente tras un periodo de marcadas fricciones diplomáticas entre ambos gobiernos.
La embarcación semisumergible transportaba un cargamento masivo de aproximadamente 10 toneladas de cocaína. Según los datos oficiales proporcionados por el Departamento de Estado norteamericano, el valor comercial de la sustancia decomisada asciende a los 441 millones de dólares (USD).
Resultados de la intervención estratégica
A diferencia de procedimientos anteriores donde las evidencias suelen perderse, en este operativo se logró un resultado judicial concreto. Los cuatro tripulantes que operaban la nave fueron detenidos por las fuerzas de seguridad y serán sometidos a un procesamiento judicial para determinar sus responsabilidades criminales.
El despliegue táctico se llevó a cabo el pasado lunes 9 de febrero de 2026. De acuerdo con el reporte de las agencias estadounidenses, la intercepción se ejecutó con el respaldo estratégico y el apoyo de las fuerzas armadas colombianas. Tras el éxito de la misión, tanto la captura del navío como la eliminación del cargamento ilícito fueron ratificadas por el Departamento de Estado de EE. UU. a través de sus canales oficiales.
Declaraciones oficiales y contexto diplomático
La administración estadounidense utilizó sus plataformas para resaltar el éxito de la colaboración mediante las siguientes citas textuales:
“Las fuerzas colombianas de seguridad ejecutaron una operación conjunta para atacar este narcosubmarino”
Asimismo, el organismo enfatizó la relevancia de la cooperación internacional señalando que:
“Las alianzas sólidas dan resultados contundentes”
Este importante golpe al narcotráfico ocurre apenas una semana después del encuentro oficial en Washington entre el presidente colombiano, Gustavo Petro, y el mandatario estadounidense, Donald Trump. Dicha cita buscaba normalizar los vínculos bilaterales y ajustar las agendas comunes tras recientes desacuerdos. El operativo en alta mar confirma que, a pesar de los retos diplomáticos, la operatividad en seguridad y defensa entre Colombia y Estados Unidos se mantiene como un pilar activo de su relación.

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