El Poder Ejecutivo de Perú ha ratificado la entrega a la justicia argentina de Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido bajo los alias de ‘Pequeño J’ o ‘Montana’. El sujeto enfrentará un proceso judicial en el país vecino por su presunta responsabilidad en el triple femicidio de Brenda del Castillo (20 años), Morena Verdi (20 años) y Lara Gutiérrez (15 años).
La determinación administrativa fue formalizada a través de la resolución suprema 041-2026-JUS, la cual fue publicada en el diario oficial El Peruano. El documento lleva las rúbricas del mandatario interino, José Jerí; el ministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela; y el titular de la cartera de Justicia, Walter Martínez.
Tras esta aprobación oficial, se espera que las instituciones de seguridad de Perú y Argentina establezcan los protocolos logísticos para el traslado del imputado. Actualmente, Valverde Victoriano se encuentra bajo custodia en un establecimiento penitenciario situado en la provincia de Cañete, región de Lima, lugar donde fue interceptado por la Policía Nacional del Perú en setiembre de 2025, tras escapar de suelo argentino.

El pliego acusatorio contra el sospechoso detalla cargos por el delito de homicidio agravado. La tipificación responde a que los crímenes habrían sido ejecutados con el concurso premeditado de dos o más personas, mediando ensañamiento, alevosía y un contexto de violencia de género reiterada.
Previo a la decisión del Ejecutivo, en noviembre de 2025, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema ya había dado luz verde al requerimiento de extradición. El tribunal superior verificó que la solicitud cumplía estrictamente con los lineamientos del Acuerdo de Extradición vigente entre ambas naciones, destacando la existencia de la doble incriminación y el cumplimiento de la pena mínima exigida.
“Conforme a las restricciones señaladas en el Acuerdo, no existen motivos para denegar la extradición de Tony Janzen Valverde Victoriano. Por tanto, al no existir obstáculo de derecho internacional o de derecho interno para la aceptación de la solicitud de extracción, cabe aprobarla, debido a que se cumplió con los presupuestos materiales y formales que legitiman la extradición”
señala textualmente la resolución emitida por la Corte Suprema de Perú.

Antecedentes del triple femicidio
Las investigaciones judiciales en Argentina señalan a Tony Janzen Valverde Victoriano como partícipe directo en las muertes violentas de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez. Estos hechos, ocurridos con extrema premeditación, incluyen agravantes severos de género y alevosía.
Adicionalmente, se le acusa de participar en la ocultación de los cuerpos de las víctimas. Según el expediente de extradición, los restos fueron depositados en un pozo excavado por un colaborador externo, quien habría recibido dinero y sustancias estupefacientes como pago. El escenario de estos macabros hallazgos fue una vivienda en la provincia de Florencio Varela, Buenos Aires, y se estima que los hechos tuvieron lugar entre el 19 y el 23 de setiembre de 2025.

Crónica de la huida y captura de ‘Pequeño J’
La aprehensión de Valverde Victoriano fue el resultado de una compleja operación de inteligencia transnacional. Su captura en las cercanías de Lima puso fin a una breve pero intensa fuga de seis días, permitiendo que la justicia de ambos países iniciara el camino hacia su juzgamiento.
Días antes de localizar al sospechoso principal, los efectivos peruanos lograron arrestar en la capital a Matías Agustín Ozorio, considerado un eslabón fundamental en la logística de escape de Valverde. Utilizando una táctica de suplantación, los agentes emplearon el teléfono de Ozorio para comunicarse con ‘Pequeño J’, haciéndole creer que se dirigiría a un refugio seguro en el centro de Lima para concretar un encuentro.
El operativo culminó con éxito en la zona de Pucusana. El camión de carga en el que el fugitivo viajaba oculto quedó inmovilizado debido a un bloqueo de pescadores en la carretera Panamericana. Esta circunstancia fortuita fue aprovechada por agentes encubiertos, quienes lo interceptaron sin que se produjeran enfrentamientos. Al verse acorralado, el sospechoso confirmó su identidad ante la Dirección Antidrogas de la PNP, quedando todo el procedimiento registrado en material videográfico.
La localización del individuo fue posible gracias al seguimiento de señales de telefonía móvil coordinado entre la Policía Bonaerense y las unidades de inteligencia de Perú. El rastreo permitió reconstruir el camino que inició en Florencio Varela, al sur del Gran Buenos Aires, y que cruzó diversas fronteras.
Durante su trayecto, ‘Pequeño J’ logró evadir los puestos de control migratorio utilizando pasos fronterizos ilegales. Se determinó que transitó por territorio boliviano utilizando transporte interprovincial y pernoctando en alojamientos clandestinos antes de ingresar a Perú. No existen registros oficiales de su entrada a ninguno de estos países, lo que evidencia el apoyo de estructuras criminales. Las autoridades argentinas optaron por no alertar a Bolivia bajo la premisa de que dicho país era solo una zona de tránsito hacia su destino final.
Fuente: Fuente