Una intensa controversia ha envuelto al presidente Gustavo Petro tras sus recientes declaraciones sobre las motivaciones detrás del hurto de dispositivos móviles en Bogotá. Sus palabras han generado un fuerte impacto en los círculos políticos y sociales del país.
El escenario de estas afirmaciones fue el acto oficial para la firma del comodato del hospital San Juan de Dios, celebrado la tarde del martes 27 de enero. Durante este evento, que vincula al Distrito de Bogotá con la Nación, el mandatario nacional presentó una lectura alternativa y disruptiva sobre las causas de este fenómeno delictivo.
“El robo de celulares es por amor”
Con esta frase, Gustavo Petro desestimó que la problemática esté anclada exclusivamente al mercado negro o a la drogadicción. Según su visión, los delincuentes no actúan para lucrarse ilegalmente o para sostener consumos problemáticos de sustancias. “No se roban los celulares para venderlos ni para comprar drogas. No son adictos”, enfatizó el jefe de Estado.
Bajo la óptica del presidente, la verdadera raíz del problema reside en la presión social y las dinámicas sentimentales de los sectores más vulnerables. Petro argumentó que “los jóvenes pobres de Bogotá se roban celulares en el centro para regalárselos a las novias”. Además, señaló que las exigencias del mercado y la televisión influyen en estas conductas, afirmando que
“las novias viven adictas de la televisión y el mercado y entonces si el novio no le lleva el último celular de la generación de no sé qué, entonces los echan y un hombre sin mujer se pierde”

Asimismo, el mandatario aprovechó la intervención para contrastar estos delitos comunes con la corrupción de alto nivel. “No es el muchacho que por ahí se robó un celular, olvídense”, sentenció, mientras señalaba a otros actores sociales: “la banda de rateros de cuello blanco de Chapinero Alto… son los mayores rateros de Colombia”.
La respuesta de la oposición no se hizo esperar. La precandidata a la presidencia, Vicky Dávila, manifestó un rotundo rechazo a través de sus plataformas digitales. “¿A ti te robaron alguna vez el celular? Petro dice que los jóvenes que roban celulares, roban ‘por amor’, para dárselo a la novia y para que ella no los eche. Una estupidez total, una burla”, publicó en su cuenta de la red social X.
Dávila también cuestionó la eficacia del Gobierno en materia de seguridad, prometiendo que, de llegar a la presidencia, combatirá con inteligencia policial a las estructuras internacionales que manejan este negocio billonario. La periodista recordó que, aunque no existan datos oficiales definitivos, se estima que se sustraen al menos 200 mil celulares al año en todo el territorio colombiano.

Visiones sobre la conquista y el intelecto
Más allá de la seguridad, el discurso de Gustavo Petro también incluyó reflexiones sobre las relaciones de pareja y el valor de la inteligencia. Ante una audiencia que reaccionó con risas, el Presidente defendió que el intelecto es un factor determinante en la atracción, por encima de los cánones de belleza física tradicionales.
“No importa cómo sea su cuerpo”, indicó el mandatario, añadiendo que “los hombres inteligentes siempre son amados por las mujeres”. En ese sentido, lanzó una crítica a quienes priorizan únicamente el desarrollo físico:
“Eso es lo que han olvidado los mastodontes de músculo y sin cerebro, que siempre un flacucho les ganará, porque es inteligente y sabe bailar”
Para el presidente, el carisma y la elocuencia son las herramientas principales del hombre colombiano en el cortejo. Según su análisis, “nosotros los colombianos sabemos cómo se conquistan las mujeres, que es bailando y hablando”.
Finalmente, Petro cerró este segmento de su intervención con una broma sobre la belleza comparativa entre regiones, afirmando que “las europeas no son tan bonitas”. Sostuvo que, aunque algunas europeas prefieren a los colombianos, estos últimos suelen preferir a la mujer latina, a la que calificó como “mucho más hermosa”, concluyendo entre risas que prefería no profundizar más en ese polémico tema.
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