La decisión del presidente de Ecuador de imponer, a partir del 1 de febrero de 2026, una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia reconfigura el escenario del comercio bilateral y del transporte terrestre internacional entre ambos países.
La medida, que ya motivó anuncios de respuesta por parte del Gobierno colombiano en materia arancelaria, afecta el intercambio de mercancías, la operación logística y el empleo vinculado al transporte de carga, en uno de los corredores fronterizos más activos de la región andina, según análisis de Colfecar y Fedetranscarga.
Desde el sector transportador, Colfecar señaló que la determinación del Gobierno ecuatoriano “representa una profunda afectación al esquema de integración económica, productiva y logística que hemos construido en la región andina durante décadas”. El gremio advirtió que la imposición del arancel introduce incertidumbre en una relación comercial caracterizada por altos volúmenes de intercambio y una fuerte interdependencia entre las cadenas productivas de ambos países.
Colombia y Ecuador mantienen uno de los flujos comerciales más dinámicos de América Latina. De acuerdo con Colfecar, Colombia es el tercer proveedor de Ecuador, con una participación del 7,3% de sus importaciones totales, mientras que Ecuador se ubica como el sexto destino de las exportaciones colombianas. Según cifras del Ministerio de Comercio, el DANE y Analdex, a noviembre de 2025 las exportaciones colombianas hacia Ecuador alcanzaron los US$1.673 millones, con un superávit comercial a favor de Colombia de US$849 millones.
Comercio bilateral y composición de las mercancías
El intercambio entre los dos países se sustenta en una canasta diversificada de productos, muchos de ellos con valor agregado. Colfecar indicó que Colombia exporta a Ecuador petróleo, energía eléctrica —que cubre entre el 8% y el 15% del consumo ecuatoriano—, insumos eléctricos, productos farmacéuticos, vehículos y autopartes, plásticos, artículos de cuidado personal, azúcar, café y otros insumos industriales. El gremio subrayó que se trata de bienes “esenciales para las cadenas productivas ecuatorianas”, cuya movilización depende en gran medida del transporte terrestre.
Desde el análisis del departamento de investigaciones económicas de Fedetranscarga, Colombia es el tercer origen de las importaciones ecuatorianas y el octavo mercado de destino de sus exportaciones. El gremio señaló que la balanza comercial entre ambos países es estructuralmente superavitaria para Colombia y que, al cierre de 2024, ese superávit ascendió a US$1.338 millones. Para Colombia, Ecuador representa el US$3,68% de sus exportaciones totales, con una participación relevante de bienes industriales y agropecuarios.
En cuanto al transporte terrestre, Fedetranscarga precisó que en 2024 el intercambio comercial entre Ecuador y Colombia fue de aproximadamente 1,23 millones de toneladas, de las cuales el 75% se movilizó en camiones y tractocamiones. Esto implica que, al año, cerca de 26.000 vehículos de carga participan en el intercambio binacional, lo que evidencia el peso del transporte por carretera en la relación comercial.
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