Este miércoles, el mandatario interino José Jerí se presentó ante la Comisión de Fiscalización del Congreso con el objetivo de brindar explicaciones sobre sus encuentros privados con el inversionista chino Zhihua Yang. Este proceso se enmarca en las indagaciones del denominado caso Chifagate. Durante su alocución, el jefe de Estado subrayó que no ha participado en ninguna actividad fuera de la ley y ratificó su apertura absoluta para colaborar con las investigaciones en curso, tanto en el fuero parlamentario como en el Ministerio Público.
La presencia de José Jerí en el Legislativo se produjo en medio de una fuerte presión mediática y política, originada tras la revelación de imágenes de reuniones que no figuraban en el registro de la agenda oficial de la Presidencia. El mandatario calificó estos encuentros como eventos de carácter privado y circunstancial, asegurando que no existió gestión irregular alguna. Asimismo, aprovechó la oportunidad para señalar que existe una supuesta intención de desestabilizar la institucionalidad del país durante la etapa electoral vigente.
El jefe de Estado acudió al Parlamento para responder las interrogantes de los legisladores mientras afronta pesquisas preliminares por parte de la Fiscalía, además de lidiar con al menos dos propuestas de moción de censura que han sido impulsadas en el Congreso.
Jerí califica de error de forma la reunión pero descarta delitos
En el transcurso de su exposición, José Jerí hizo hincapié en que su asistencia ante la Comisión de Fiscalización fue voluntaria, como una muestra de transparencia y acatamiento a la labor de fiscalización de los congresistas. El gobernante enfatizó que no tiene intención de evadir a la justicia y que facilitará todas las diligencias necesarias.
“Manifesté en todo momento mi predisposición a asistir acá, mi predisposición a colaborar con las diligencias que la Fiscalía realice, en ánimo de mi transparencia y de que el que nada debe, nada teme”, sostuvo Jerí.
A pesar de su defensa, el mandatario admitió que hubo una falla en el protocolo de ingreso al establecimiento donde ocurrió la reunión cuestionada, por lo que pidió disculpas a la ciudadanía ante las dudas generadas. Sin embargo, fue tajante al señalar que dicha omisión administrativa no representa una conducta delictiva. “Los errores se asumen, pero reitero con absoluta claridad: no he cometido ningún acto irregular ni ilícito”, recalcó.
La versión oficial sobre el encuentro en San Luis
Sobre los hechos del 26 de diciembre, Jerí detalló que la cena en el restaurante ubicado en el distrito de San Luis no fue algo programado con antelación. Según su testimonio, la reunión ocurrió de forma imprevista luego de cumplir con actividades oficiales en compañía del ministro del Interior y su equipo de seguridad.
“Esta reunión no fue planificada u organizada. Fue un encuentro circunstancial con el dueño del local, en un contexto privado y no oficial, fuera de los ambientes del despacho presidencial”, explicó el mandatario.
El presidente rechazó las acusaciones que califican el encuentro como algo indebido, lamentando que se intente criminalizar una situación cotidiana. “Se ha pretendido distorsionar una actividad común con hechos irregulares o ilícitos. Yo no le he mentido al país”, declaró.
De acuerdo con la versión del presidente, el diálogo se centró en temas generales, específicamente sobre la futura conmemoración del Día de la Amistad Perú-China. Jerí argumentó que la presencia de funcionarios de seguridad y un ministro descarta cualquier intención de ocultamiento. “Si uno quisiera hacer un acto irregular, no va con su ministro del Interior ni con su escolta presidencial”, remarcó con énfasis ante la comisión.
Impacto del caso Chifagate y las acciones fiscales
La polémica del caso Chifagate se desató tras hacerse públicas imágenes de José Jerí junto a Zhihua Yang en un chifa de Lima el pasado 26 de diciembre de 2025, cita que no fue reportada oficialmente. Esta omisión en la transparencia gubernamental ha generado sospechas sobre presunto tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses privados.
Por su parte, el Ministerio Público ha iniciado una investigación para corroborar si el presidente intentó beneficiar al empresario chino omitiendo los conductos regulares. Las autoridades han ordenado diversas acciones, tales como:
- Revisión de grabaciones de sistemas de videovigilancia.
- Análisis de documentación oficial y registros de visitas.
- Recopilación de testimonios de los involucrados.
- Requerimientos de información a diversas instituciones del Estado.
En el plano político, el Congreso mantiene latente la posibilidad de aplicar una censura por “incapacidad moral”, mientras que distintos sectores de la sociedad civil exigen claridad absoluta. Pese al escenario adverso, el presidente Jerí continúa defendiendo la integridad de su gestión y asegura que su colaboración con los entes investigadores será total hasta que se esclarezca el caso.
Fuente: Infobae