Un total de 19 mandatarios de la Unión Europea, incluyendo a los de Italia, Grecia y Chipre, pero sin la participación de España, firmaron este viernes una carta en la que solicitan acelerar la creación de centros de deportación en territorios fuera del bloque comunitario, tomando como referencia el acuerdo entre Italia y Albania.
“Ahora necesitamos mostrar resultados concretos que marquen la diferencia real para nuestros ciudadanos y avanzar con soluciones basadas en terceros países tan pronto como sea posible”, señala el documento impulsado por la primera ministra de Dinamarca, la socialdemócrata Mette Frederiksen, y la primera ministra de Italia, la ultraderechista Giorgia Meloni.
Reforma de asilo y nuevo marco legal
La Unión Europea cerró en mayo pasado una reforma que endurece la política de asilo y consolida la creación de estos centros de detención en países ajenos a la UE. La idea es trasladar allí a migrantes que ya llegaron a suelo comunitario, pero para quienes no se prevé conceder asilo, mientras se tramita su expulsión definitiva al país de origen o de tránsito.
La reforma recibió luz verde esta misma semana en el Parlamento Europeo y solo está pendiente de la adopción formal por parte del Consejo de la UE (gobiernos). Una vez aprobada, la nueva base legal permitirá a los gobiernos europeos negociar con terceros países este sistema, que hasta ahora era incompatible con el Derecho comunitario.
Financiación comunitaria desde 2028
Además, los 27 Estados miembros —con el rechazo de España— acordaron también esta semana, como parte del próximo marco financiero plurianual (MFF), que estos centros de deportación puedan ser costeados con fondos comunitarios a partir de 2028, cuando se prevé que esté operativo el nuevo presupuesto.
Países como Dinamarca o Chipre, entre los firmantes de la carta, ya han expresado su interés por negociar este tipo de convenios con naciones extracomunitarias, e incluso han iniciado contactos. Sin embargo, buscan un empuje “político” para garantizar que, en el marco común, la legislación en curso de ratificación se aplique con agilidad, según explicaron a Europa Press fuentes diplomáticas.
Lista de firmantes
Junto a Meloni y Frederiksen, la declaración la suscriben los mandatarios de Austria, Bulgaria, República Checa, Grecia, Letonia, Malta, Polonia, Eslovaquia, Suecia, Bélgica, Chipre, Estonia, Hungría, Lituania, Países Bajos, Rumanía y Eslovenia.
“Siempre debe ser una decisión democrática quién puede entrar y permanecer en nuestros países. Es fundamental que sigamos desafiando el statu quo, donde los traficantes de personas se enriquecen y la migración se instrumentaliza”, argumentan los 19 jefes de Estado y de Gobierno de la Unión firmantes.
El debate sobre la migración
Los líderes sostienen que los debates de los últimos años para lograr la reforma de la política europea de migración y asilo han permitido “redefinir” el debate europeo y alcanzar un “amplio consenso” sobre la necesidad de una estrategia “firme y justa”. Una política que, según dicen, “salvaguarde la cohesión de nuestras sociedades y brinde protección a las personas más vulnerables”.
La opción de instalar centros de detención en terceros países ha generado duras críticas de España y de organizaciones humanitarias, que cuestionan tanto la efectividad del modelo como su compatibilidad con los valores y derechos fundamentales de la Unión Europea.
Los líderes replican en la carta que las soluciones que defienden se aplicarán “en cumplimiento de la legislación de la UE y los convenios internacionales, y en estrecha cooperación con terceros países”.
Fuente: Infobae